Estudio

¡Alguien Me Ama! La influencia de Jack Chick en el cómic underground

¡Alguien Me Ama! La influencia de Jack Chick en el cómic underground

Barcelona, 06 de Agosto de 2019. Robert Crumb es conocido como el singular, irreverente y militante padre del cómic underground, pero ¡Jack Chick se había adelantado a él siete años! La vida de ambos está llena de paradojas. Robert Crumb era ya responsable de una irreductible fama de ateo cuando escribió en una carta privada acerca de su admiración por los dibujos de Jack Chick, de entre los cuales su favorito es este cómic “Alguien Me Ama” o “Somebody Loves Me” (1969). Robert Crumb no era entonces una celebridad precisamente. Tuvo que esperar a tener unos cincuenta años para empezar a ganar suficiente dinero con sus dibujos, que es cuando David Lynch, Terry Gilliam y Terry Zwigoff graban el documental “Crumb” (1995). Paradójicamente, sin embargo, ha logrado el reconocimiento popular que goza hoy justo a partir de haber ilustrado el primer libro de la Biblia.

Robert Crumb estaba ya cansado de pelearse con todo el mundo cuando se mudó a sur de Francia. Fue allí donde dedicó cuatro años a la producción de “Génesis” (2009) . Gracias a la ilustración de los textos literales de este libro según la traducción de King James, Robert Crumb ha recibido el primer premio al mejor artista según Harvey Awards, el primer premio a la mejor novela gráfica según The New York Times e incluso el primer puesto en ventas de libros cristianos según Amazon. Todo en este gigantesco volumen recuerda de una forma u otra a Jack Chick y, para más sorpresa, diez años después asegura que ahora está más interesado en leer que en contar historias. ¡Y que cree en Dios! Ahora dibuja en colaboración con su esposa y su propia hija, cuando no está coleccionando y tocando música popular grabada en la década de 1920s.

Robert Crumb siempre había actuado como un ariete en contra de la sociedad en una línea muy similar a la de Jack Chick. Tampoco se encontraba cómodo en San Francisco, cuando grandes nombres de la contracultura le quisieron involucrar en sus actividades. Siempre ha sido muy difícil conseguir la atención de una audiencia. La mayor parte de las personas pasamos desapercibidos incluso por aquellos que nos rodean pero ¿no es acaso aún más difícil todavía conseguir esa atención si además quieres ofender y cambiar unilateralmente a esa misma audiencia? "¿Cómo podrás convencernos si no queremos escucharte?", le preguntaban con razón a Sócrates. La capacidad de superar esos obstáculos imposibles que utilizan para protegerse del cambio las personas, especialmente agrupadas en sociedad, es sin lugar a dudas lo que hace a los profesionales del sector del cómic underground y el cine independiente mostrar tanta admiración por la obra de Jack Chick.

El astuto Jack Chick logró en ocho años lo que le ha llevado toda una vida a Robert Crumb y muchos no podemos dejar de mostrar verdadera admiración. La sociedad también rechazó los cómics de Jack Chick pero él encontró la manera de sembrar la ciudad con ellos por medio de una elaborada estrategia de guerrilla. Ya vimos en el artículo sobre el cómic “El santurrón” (1964) dónde aprendió estas estrategias Jack Chick. Las próximas líneas pretenden dar voz al tributo que le han rendido intencionada o no intencionadamente dibujantes como Robert Crumb, Daniel Clowes o Johnny Ryan, pero también grandes y pequeños nombres vinculados a la obra de Quentin Tarantino, Kevin Smith o Rick & Morty; pequeños y grandes nombres del entorno evangélico como David Berg, Vic Lockman o Life Messenger; y como no, pequeños y grandes nombres del entorno del coleccionismo como Ivan Stang, Harry S. Robins o Daniel Raemon.

Los accidentados primeros años de Robert Crumb

Jack Chick también sentía algo muy especial por su propio cómic “Somebody Loves Me”. Tanto que a diferencia de lo que ocurre en la mayor parte de su obra, el protagonista permanece sólo, triste y literalmente mudo. No hay apenas citas de la Biblia. Apenas unos gruñidos interrumpen las páginas que muestran básicamente oscuros dibujos de un particularmente pequeño niño maltratado y golpeado hasta la muerte, momento en el que un ángel se lo lleva al cielo. La sencillez de la historia y la ausencia de explicaciones aporta un elemento muy poderoso al cómic. La muerte del inocente, eso sí, se produce ante los impasibles ojos del personaje adulto que podría ser su padre y también de los muchos ciudadanos que le rodean. Cómplices entre los que se encuentran por supuesto los piadosos cristianos. Jack Chick solía verse a sí mismo como una criatura pequeña y maltratada por lo que esta historia pretende claramente aportar rasgos autobiográficos y finalmente acaba traduciendo el cómic a veintitrés idiomas.

Robert Crumb nació en Filadelfia el mismo año que Jack Chick era reclutado para luchar en la Segunda Guerra Mundial. La madre de Robert, Beatrice Crumb, pasaría los siguientes veinte años distraída en una adicción a las anfetaminas mientras su padre, Charles Crumb, trataba de poner en casa la disciplina y el orden que había aprendido luchando contra los japoneses en el ejército durante la Segunda Guerra Mundial. Charles Crumb era dibujante de guerra y había escrito literalmente el libro sobre cómo entrenar personas con éxito titulado “Training People Effectively”. Charles era ateo pero obligaba a sus cuatro hijos a participar de las rutinas de la iglesia católica y el propio Robert buscaba a Dios con sacramentos, rosarios y oraciones con bastante asiduidad hasta los dieciséis años. Sus dos hermanos Charles Jr. y Maxon estaban mentalmente enfermos y Robert Crumb confesó recientemente al director de cine Santiago Segura que su padre les golpeaba continuamente en un cuadro que recuerda bastante al del cómic de Jack Chick titulado “Somebody Loves Me”.

Robert Crumb había nacido con un problema de visibilidad y necesitó que sus hermanos le hiciesen de lazarillos cuando empezó a hacer sus primeros cómics. Con quince años Robert y sus hermanos ya trataban de vender sin éxito, puerta a puerta, sus propios cómics inspirados en la revista satírica MAD. La revista MAD todavía se publica hoy y es el único superviviente de EC Comics, el proyecto editorial que había fundado originalmente el pionero Max Gaines y que había incluido en su catálogo cómics sobre la Biblia. Las revistas de EC Comics se convierten a partir del final de la Segunda Guerra Mundial, ahora en manos de su hijo William, en la auténtica arma de asedio en contra de la sociedad, que es como la terminan conociendo Jack Chick, Art Spiegelman y Robert Crumb. Robert Crumb aseguró que deseó ser un dibujante popular con diecisiete años pero a él no le gustaban los superhéroes. Él estaba interesado exclusivamente en las neurosis. El estricto Charles Crumb dejó de hablar a su hijo durante diez años cuando se enteró de los dibujos que hacía.

La Biblia y la justicia social de EC Comics

El también inconformista Jack Chick buscaba su lugar en la industria del cómic precisamente en esta época. Muchos bienpensantes creyentes y ateos de esta época apenas podían ver en las revistas de EC Comics, más allá de las referencias explícitas al sexo, la fantasía o el terror. Los políticos sin embargo sí podían ver más allá. EC Comics daba voz a unas muy serias críticas de los jóvenes autores sobre la guerra, la economía y el racismo que eran realmente preocupantes para el régimen establecido. Tales From the Crypt, MAD y otros cientos de publicaciones independientes, que las imitaban entonces desde otras editoriales, no tenían demasiado éxito comercial, pero sembraban las ciudades con críticas.

Las críticas paradójicamente fomentaban en los lectores el deseo de justicia social que está implícito en la Biblia, el singular libro escrito por aquel Dios, supuestamente nacionalista, en el que confiaban los norteamericanos según la estampación de sus billetes. El camino más rápido para el gobierno en su objetivo de acabar con aquel subversivo movimiento por lo tanto tenía que pasar por una tapadera: que fue finalmente el supuesto peligro del terror y el horror explícitos en los cómics, sobre una población aparentemente cada vez más violenta.

El consejo Comics Code Authority se había fundado en 1954 para defender la moralidad de estos jóvenes bajo la administración del juez Charles Murphy. El juez se dedicó a partir de entonces al acoso y derribo contra las iniciativas de EC Comics como la que protagonizó contra la historia “Judgement Day” del italiano-americano Joe Orlando, publicada en el número 33 de la serie “Incredible Science Fiction”. “El juez Murphy había enloquecido y estaba realmente dispuesto a atraparnos”, recuerda el editor Al Feldstein. "Entré allí con esta historia y Murphy se puso a decir que el astronauta protagonista no podía ser un hombre negro”.

Al Feldstein defendió que la clave de la historia de Joe Orlando era precisamente que el astronauta era negro pero el juez insistía en que “el protagonista no podía ser negro” Después de una larga discusión William Gaines se incorporó a la conversación y él también explotó: “Estáis haciendo que sea imposible publicar cualquier cosa porque lo que realmente queréis es sacarnos fuera del negocio. ¡Esto es ridículo! Voy a convocar una conferencia de prensa sobre esto. ¡No tienes fundamento o base, para hacer esto. ¡Te demandaré!”. Según el relato de Al Feldstein el juez Murphy contestó: “Está bien. Solo quítate las gotas de sudor”.

La vida más allá de la censura

William Gaines publicó ese número como el último de la serie y en poco tiempo sólo mantenía la revista MAD. El dibujante Basil Wolverton había vendido su primera historia con dieciséis años pero no lo hizo puerta a puerta sino a la prensa local en 1925. Ya había dibujado mucho incluso para Marvel Comics cuando la revista MAD publicó algo suyo por primera vez en el número 10 en el mes de abril de 1954. Fue apenas una pequeña gota previa al tsunami. La portada que dibujó para ellos el siguiente mes se convertiría en un acontecimiento histórico que marcó la fama de la revista especialmente en los círculos de la contracultura de su tiempo.

Muchos lectores como Art Spiegelman o Robert Crumb conservan de hecho esta portada de Basil Wolverton como su primer recuerdo de la revista. El llamativo dibujo de Basil Wolverton era en realidad una parodia de las portadas de la revista LIFE, que en la década de 1940s siempre aprovechaban para mostrar rostros sonrientes y jóvenes. Basil Wolverton dibujo efectivamente a una chica con un sugerente escote y un bonito collar pero cubierta de granos y una boca similar a la de un asno sarnoso. La revista LIFE amenazó a William Gaines de la revista MAD, pero llegaron a un acuerdo amistoso gracias al compromiso de que no volvería a pasar. Una promesa que, por cierto, incumpliría repetidas veces la revista MAD.

Jack Chick no sólo encontró oposición entre los evangélicos cuando les intentó implicar en la publicación de su primer cómic "Why no revival?"(1961). Los cómics en Chick Publications seguirán siendo rechazados por la industria editorial evangélica por su explícito tratamiento de la ropa de las mujeres, las continuas alusiones a las palabrotas y a su posicionamiento en contra de la segregación. Según COMIX35 los evangélicos seguían encontrado ofensivas escenas de Jack Chick como la de la página 5 en “The Gift” (1977), donde una mujer negra le salva la vida a una mujer blanca. Sus dibujos sencillamente no parecían evangélicos y él no iba a tolerar que la censura se interpusiera en su singular camino.

Jack Chick y la pura coincidencia con Basil Wolverton

Basil Wolverton era ya un comprometido cristiano evangélico cuando dibujó aquella portada de la revista MAD. Había sido bautizado en 1941, con treinta y dos años, en la iglesia que hoy se denomina Grace Communion International. Poco después de hecho ocupó el cargo de anciano y lo que hoy conocemos como “The Wolverton Bible” no es sino una recopilación de las más de quinientas ilustraciones que Basil Wolverton realizó por encargo de su iglesia desde 1953 hasta el final de su vida. Sus dibujos sobre el Antiguo Testamento y el Apocalipsis son francamente sobrecogedores. Basil Wolverton aprovechó su experiencia con dibujos especialmente grotescos, para dar voz a esta comunidad tan aficionada a hablar del fin de los tiempos mucho antes de Jack Chick empezase su muy particular misión para salvar al mundo en 1962. Ya dijimos en el artículo sobre El cómic y la Biblia que ¡cualquier parecido entre Basil Wolverton y Jack Chick es, sin embargo, pura coincidencia!

Basil Wolverton hacía preguntas, Jack Chick las contestaba. Basil Wolverton escribía su nombre en sus dibujos, Jack Chick se ocultaba detrás del anonimato. Michael Drivas, dueño de Big Brain Comics en Minneapolis, asegura que los cómics de Jack Chick eran especialmente interesantes porque podías encontrarlos en cualquier lado y que "por mucho que lo intentaras eras incapaz de darles un sentido, ni averiguar de dónde salían. Esa dificultad te permitía imaginar cualquier tipo de conspiración que obviamente era siempre más interesante que la explicación real que estaba detrás".

Había cristianos como Frank Beard, F.W. Alden o U.S. Abell dibujando cómics ya en el Siglo XIX. Ilustraciones como las de la página 8 del cómic "The Letter" (1982) están literalmente copiadas del Canto X, Lines 40-42 de "La Divina Comedia" del francés Gustave Doré (1832-1883). Jack Chick volverá a copiar a Doré en otros títulos de lucha contra el catolicismo, como "Are Roman Catholics Christians?" (1981) y "The poor pope?" (1983) donde sorprende también, por otro lado, que utilice como fuente de inspiración este libro de Dante Alighieri, tan claramente vinculado al culto a la virgen María. Jack Chick nunca dio crédito a sus modelos o influencias y paradójicamente perseguía con constante ferocidad a todos aquellos que han tratado de imitar o parodiar sus cómics.

Hoy hay cientos de parodias de Jack Chick documentadas con celo religioso por sus coleccionistas y algunas como las de "Psycho Dave" han sido perseguidas por los hackers y abogados de Chick Publications. ¿Imagináis lo que habría tenido que pagar Jack Chick por las demandas sobre los derechos de Dark Shadows, Family Guy, Dungeons & Dragons y todo ese larguísimo etcétera de productos parodiados en sus cómics? Ya en 1968 Ralph W. Rusthoi imprimía y distribuía cómics de dos autores sospechosamente similares: Vic Lockman y Jack Chick con los títulos de “Hippie, Come Home!”, “Tim & The Time Top” o “Sophisticated Katie”. La empresa Life Messengers haría también desde 1968 su propia aproximación al mismo formato de Jack Chick con “Hooked for Good”, “Free to Live” o “Who Am I?”.

Imitaciones de Jack Chick en su círculo más cercano

Dann Slator alias Chaplain Dann nació el mismo año que Jack Chick y también luchó con él en Okinawa pero no se conocen hasta 1975. Dann informa entonces a Jack Chick sobre la conspiración de los seminarios en contra de la traducción de King James, que aparecerá luego en el cómic "Sabotage?" (1979). Chaplain Dann es fotografiado por el dibujante de Jack Chick y aparece con el rudo aspecto de vaquero que le caracteriza en "Reverend Wonderful" (1982), "The Letter" (1982) y "Unwanted" (2010), otra historia de un niño maltratado pero donde el protagonista ahora es el pobre Dann. Chaplain Dann colabora activamente con la autopromoción de los cómics de Jack Chick en la ficción y en la realidad y finalmente acaba también promocionando su propia línea de tratados con el mismo formato de Chick Publications.

Jack Chick no estaba sólo precisamente cuando empezó su campaña contra el mundo. Ron Ormond, un director especializado en películas sobre monstruos y chicas, muy amigo de Bela Lugosi, ayudaba también al pastor evangélico Estus Pirkle, proveyendo para él todo tipo de detalles propios de un infierno en películas apologéticas como "The Burning Hell" (1974). Hoy tenemos literalmente sitios web que se dedican a comentar los aspectos más sórdidos de este tipo de publicaciones bajo el nombre de "Museum of Weird and Demented Religious Tracts", "Church of The Flying Spaghetti Monster" o "Tracts Dissections", sitios donde se puede venir fácilmente abajo el ánimo de cualquier proselitista.

El premio a los tratados más sórdidos podría llevárselo David Berg. El teólogo José de Segovia escribía en este mismo medio que David Berg se había quedado sin educación, sin trabajo y sin iglesia precisamente en 1968. La explosión de cómics proselitistas que había entonces en California debieron llamar la atención de David Berg y no tardó en empezar la campaña que le convertiría en “la figura más oscura del mundo sectario evangélico”. David Berg encargó en 1974 un trabajo muy importante a Edward Priebe, el responsable creativo de su nuevo grupo religioso los Niños de Dios o La Familia Internacional. Mary F Easterling aseguró que "The Illuminati and Witchcraft", el proyecto de los Niños de Dios con el célebre colaborador de Jack Chick llamado John Todd no llegó mucho más allá de la portada que ahora circula en Internet. Todas las cartas de David Berg, sin embargo, sobre aquella infame campaña de proselitismo con sexo, que le harían tristemente célebre, sí comenzaron a ser ilustradas y distribuidas entonces en forma de cómics bajo el nombre de “True Komix”, muchos de los cuales se pueden consultar hoy gratuitamente en xfamily.org.

Los ángeles y demonios de Kevin Smith

Jason Mewes nació ese mismo año 1974 y se ha hecho conocido como el Jay de “Jay y Bob el Silencioso”, la pareja del cine independiente equivalente al clásico “El gordo y el Flaco”. Jason Mewes, el personaje delgado de esta pareja del universo de Kevin Smith, nació en los suburbios de New Jersey y está detrás de la producción de una de las últimas parodias de Jack Chick. Kevin Smith, que es en la ficción el gordo y silencioso Bob, ha declarado que lamenta no haberla creado él mismo ya que tiene todos los ingredientes naturales y sobrenaturales que le atraen. Toda la reciente serie canadiense “Todd & The Book of Pure Evil” está escrita en términos excesivos como los cómics de Jack Chick; pero la parodia se hace especialmente evidente en el episodio “B.Y.O.B.O.P.E”, que es cuando Atticus Murphy Jr. hace proselitismo del satanismo con un pequeño cómic del exactamente mismo tamaño, formato y estilo que los de Jack Chick titulado "A One-Way Trip to Hell" (2012).

Jason Mewes no conocía a su padre y su madre se gastaba en drogas todo lo que ganaba robando en hoteles cuando conoció a Kevin Smith. Kevin Smith quedó fascinado con la vitalidad que desprendía Jason Mewes a pesar de todo y no paró hasta que pudo darle a conocer a través de sus propios cómics y películas. Kevin tenía un pasado muy diferente al de Jason. Kevin Smith había recibido una acomodada educación católica y había pasado su infancia persiguiendo a las monjas de su colegio con interesantes preguntas sobre la actividad sobrenatural. Toda esa actividad de ángeles y demonios estaba ya escrita en un guión para la película que se retrasará cinco años y que se conocerá finalmente con el título de “Dogma” (1999). Kevin Smith mientras tanto trabajaba en una tienda de carretera, donde trazó un plan imposible. Vendió todos sus cómics y con el crédito de un buen número de tarjetas recogió los $27.575 que necesitaba para grabar en la misma tienda donde trabajaba una película de colegas en blanco y negro titulada “Clerks” (1994).

La respuesta positiva que tuvo “Clerks” en festivales como Sundance o Cannes llamó la atención de Miramax, la subdivisión de The Walt Disney Company que había sacado ese mismo año “Pulp Fiction” de Quentin Tarantino. Kevin Smith y Quentin Tarantino tenían entonces muchos intereses en común relacionados con los cómics, la religión y las palabrotas pero todavía no se conocían personalmente. Ya vimos en el artículo sobre Quentin Tarantino que sus ideas estaban detrás de dos de las películas con más alto contenido vinculado a la parodia de Jack Chick: “From Dusk Till Dawn” (1996) y “Little Nicky” (2000). Kevin Smith también tenía ascendencia irlandesa, había sido educado en las tradiciones católicas y había flirteado de joven con la iglesia evangélica. Kevin Smith tenía claramente la determinación de hacer una apología del cristianismo cuando graba “Dogma” pero su particular interpretación de la vida espiritual despertó toda la ira de la institución "Catholic League" y sembró los medios con la idea de que era “una película blasfema”.

También había quienes relacionaban la película con el entonces típico discurso de la Nueva Era. Aquellos que pasan por encima de la película “Dogma”, dejándose impresionar por la aparición de Alanis Morissette, la cantante popular entonces por su afición a la meditación budista, se pierden los detalles que la convierten en una película de guerrilla evangélica principalmente fundamentalista. Muchos temas en la película “Dogma” son tratados con los énfasis particularmente propios del malhablado Jack Chick. Desde el aviso de responsabilidades inicial hasta el silencio de Dios roto al final de la película, prácticamente todas las escenas recuerdan al mensaje de sus combativos cómics.

La idea de que el es el diablo quien mueve a las personas a hacer el mal, la idea de que los cristianos son todos unos hipócritas, la idea de que la iglesia se pervierte al modernizarse, la idea de que el capitalismo es una forma de idolatría, la idea de recuperar el concepto de la ira de Dios o la idea de que al final todos nuestros pecados serán expuestos a los ojos de la humanidad. Todos estos temas en forma de diálogos apenas dan respiro al espectador. Hay muy pocas películas con tan alto contenido de combate teológico como “Dogma” y con una intención tan claramente centrada en la demostración de la existencia, la bondad y la justicia de Dios.

Las parodias geniales y no tan geniales de Jack Chick

“Somebody Loves Me” es a simple vista una canción popular compuesta el mismo año del nacimiento de Jack Chick e interpretada ya por más de setenta y cinco artistas pero una mirada más atenta descubre que es también el título de una vieja canción religiosa de W.F. & Marjorie. Jack sencillamente disfrutaba dándole un sentido equívoco a los detalles y a menudo escondía sorpresas para hacer la lectura más interesante. El cómic “Somebody loves me” fue uno de los primeros de Jack Chick. Fue editado en 1969 pero ya había sido dibujado durante un descanso para comer cuando todavía trabajaba para Astro Science Corporation. La discográfica RCA Victor había puesto a la venta precisamente en 1963 la versión del gospel de “Somebody loves me”, interpretada por un grupo de blancos llamado The Blackwood Brothers Quartet. La idea que tuvo este grupo pionero de personalizar un autobús para sus giras no sólo fue de inspiración para su amigo Elvis Presley, sino también para toda una generación de jóvenes que darían forma definitiva a la "Música Cristiana Contemporánea" que tanto aborrece después Jack Chick.

“¡Es increíble!”, escribía Robert Crumb sobre Jack Chick en 1979. “La creatividad es muy interesante e intensa y su visión del mundo es tan psicótica y retorcida…. ¡Está tan BIEN HECHO!”. Según la votación de Sporcle los aficionados al cómic consideran que Jack Chick merece el lugar número 126 de entre los 300 mejores dibujantes americanos de cómic de todos los tiempos. Su influencia en la sociedad, sin embargo, está muy por encima de las posibilidades de un dibujante de esa categoría. Tengamos en cuenta las 950,000,000 copias autoeditadas y finalmente distribuidas que le han servido para formar parte del panteón de la exposición permanente de cultura americana en Smithsonian Institute y el primer puesto en la clasificación de teólogos más leídos del mundo según The Guardian.

Según las fuentes de Robert Fowler dos de cada tres norteamericanos habrían estado expuestos a estos cómics en mayor o menor medida. Leyendo la biografía Matt Groening, el creador de la serie "The Simpson", no puede sorprendernos el interés que despertaban en él los cómics de Jack Chick. El dibujante Daniel Clowes, aspirante al Oscar por su obra “Ghost World”, ya había leído con avidez muchos cómics de Jack Chick antes de dibujar y distribuir la parodia de "Devil Doll" (1989). El dibujante Johnny Ryan ha producido infinidad de parodias y muchos de ellos han sido impresos y distribuidos por Monster Worship.

La estrategia de Jack Chick es tan buena que todavía la imitan jóvenes como Justin Roiland y Dan Harmon, los creadores de la serie "Rick & Morty". El propio Justin Roiland animaba a su audiencia a través de su cuenta personal en Reddit a iniciar la caza de las copias impresas del cómic "The Good Morty" (2014). El cómic aparece por primera vez en el episodio "Close Rick-counters of the Rick Kind" pero es que además 250 copias impresas y firmadas fueron incluidas en la caja del Blu-Ray con la primera temporada ese mismo año. El precio de estas copias en eBay es ahora tan alto que se ha creado paralelamente un auténtica línea de negocio de falsificadores que es la obsesión de muchos coleccionistas.

Hay cientos de ejemplos y sólo basados en Donald Trump hay al menos tres diferentes titulados "Trump is the Antichrist" (CultJam, 2016), "Trump Tracts" (Ethan Persoff, 2016) 0 "I′m Rich" (PCBA, 2019). Kathryn Rathke y Barry Wright imprimieron y distribuyeron suficientes copias de este último para llamar la atención de la prensa de Seatle. A continuación podrás encontrar una pequeña muestra de las muchas influencias y parodias basadas en los tratados de Jack Chick:

El grupo de rock Alice Donut ya hizo en 1989 una parodia del tratado más controvertido con un impresionante videoclip para la canción "Lisa′s Father". Rodney Ascher, el director del documental “Room 237”, dramatiza para televisión nueve terroríficos tratados más en “Hot Chicks” (2006) pero el documental definitivo sobre el mundo de Jack Chick es "God′s Cartoonist: The Comic Crusade Of Jack Chick" (2008). Su director Kurt Kuersteiner da en ella voz propia a informadores de Jack Chick como Rebecca Brown, Kent Hovind o el empleado dibujante Fred Carter. Fred Carter se había negado a aparecer pero el director de la película cree que fue después obligado por Jack Chick. Según Kurt, Jack no quería aparecer en los medios de comunicación, pero estaba siempre interesado en que se hablase de él y el director tuvo acceso incluso al famoso despacho “THE WAR ROOM”.

Kurt Kuersteiner también da voz propia a artistas y coleccionistas como Ivan Stang, Harry S. Robins o Daniel Raemon, muchos de los cuales han creado paralelamente un colectivo llamado Church of the Subgenius. El colectivo es en realidad una performance que pretende satirizar la religión y que según Stang, que se da a conocer también como el Reverendo Ivan Stang, ha alcanzado ya los 40.000 miembros y unos beneficios anuales de $100.000. El primero de sus cómics titulado “SubGenius Tract #1” fue publicado en 1981 precisamente en la revista Weirdo por el propio Robert Crumb.

Las desventajas de trabajar sobre modelos

El Reverendo Ivan Stang, que está a la cabeza de Church of the Subgenius, asegura en la película que uno de los atributos más interesantes de Jack Chick es que, al ser él tan excesivo, se convierte automáticamente en el personaje ideal para imitar y parodiar. ¡Ya lo hemos visto! Se trata de la misma reflexión de la revista Wired al escribir que puedes producir una parodia de Jack Chick sin modificar una palabra o línea del original como ocurre en la película “Dark Dungeons” (2014). Las personas trabajamos sobre modelos y apenas podemos llegar a conocer algo más allá de ellos. A diferencia de lo que vemos hacer a Dios, que puede crear de la nada, nosotros nos limitamos a modificar lo que ya hemos visto hacer. "Dios fue el último creador original, el resto nos limitamos a plagiar", decía con bastante sentido común John Hegarty, el responsable de la imagen de Levi Strauss & Co.

"¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será”, escribía el autor del Eclesiastés. Los términos persas en estos textos llevan a algunos expertos a datar este libro de la Biblia alrededor del 450 a.C. “¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol. ¿Hay algo de que se puede decir: He aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido. No hay memoria de lo que precedió, ni tampoco de lo que sucederá habrá memoria en los que serán después." La tentación de rehacer todo el sistema de conocimiento cada generación no sólo afecta a la teología; pero sí, ahora hablamos de Jack Chick, el dibujante que The Guardian reconoce como el teólogo más leído. Jack Chick acababa de entrar en una iglesia evangélica cuando ya se levantó a sí mismo en maestro de todos y construyó su muy particular cosmovisión sobre el mundo natural y sobrenatural. Jack Chick sostenía que prácticamente toda la creación incluida la Unión Económica Europea era satánica y para darse credibilidad aporta falsas pruebas bíblicas.

La tentación en la que cae Jack Chick entronca directamente con los primerísimos relatos del Libro de Génesis, al que con razón ha vuelto al final de su vida Robert Crumb. La serpiente no tuvo la más mínima resistencia en su argumentación cuando dijo: "No moriréis; sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios". Hay pocos argumentos más seductores que ese para los seres humanos, no importa si son ateos o creyentes: no es exactamente el deseo de algo nuevo sino más particularmente el deseo de sospechar y rivalizar en oposición a Dios en relación a lo que él ha creado. Adán y Eva no se ven obligados a salir de Edén por desear algo nuevo sino por enfrentarse a Dios. Dios no se muestra en la Biblia especialmente interesado en conservar el mismo formato de las cosas de forma indefinida. De hecho el Libro de Génesis se abre precisamente con una creación y un cambio fundamental en todos los aspectos. Infinidad de textos de los profetas incluyen mensajes de aliento, basados precisamente en futuras nuevas creaciones: “He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis?”, escribe el profeta Isaías. “Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad”.

Robert Crumb le dijo recientemente al periodista George Kenney que mantiene su escepticismo en relación a la religión, pero que está fascinado con la persona de Jesús. Cristo, de hecho, se muestra a sí mismo en los evangelios como aquella nueva creación de la que hablaban los profetas, se veía a sí mismo en oposición a la religión como el vino nuevo capaz de romper las vasijas viejas. La desesperación de los seres humanos se produce ante la incapacidad de crear algo nuevo pero hablamos de algo muy diferente si hablamos de Jesús. Por eso sus contemporáneos se asombraban y exclamaban "Nunca hemos visto tal cosa". Ciertamente necesitamos algo nuevo pero lo necesitamos en relación a nuestro Creador. Necesitamos un nuevo nacimiento y una nueva relación con aquel que puede restaurar y mejorar con éxito todo aquello que hemos perdido al darle la espalda. Una nueva vida es posible no porque sea más o menos necesaria, ni tampoco porque sea más o menos accesible. Es posible, como decía el apóstol Juan, “porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.

Fichero PDF relacionado con ′Alguien Me Ama′

¿Descargar?
Pablo Fernández
Escrito por Pablo Fernández:

Ver sus 76 artículos

Video relacionado con ′Alguien Me Ama′


Entrelíneas: Página principal
Entrelíneas Cómic Alguien Me Ama

Escrito en Barcelona por el () . Hasta el día de hoy esta página ha tenido 294 visitas y 1 comentarios.

SELECCIÓN: +RECIENTES +VISITADOS +COMENTADOS +COMPARTIDOS




Comentario de David

"Muchas gracias por la serie me encanta y estoy aprendí mucho también en mi y en mi cristianismo influyo jack chick " (2019-08-17 22:20:26)



¿Quieres responder al comentario de David ?
Responde aquí a David


Por favor escribe las letras y los números de este código en el siguiente recuadro:

¿Deseas recibir notificación de otros comentarios al mismo artículo?
No






¿Tienes algo que decir?



Por favor escribe las letras y los números de este código en el siguiente recuadro:

¿Deseas recibir notificación de otros comentarios al mismo artículo?
No


¿VER LOS ARTÍCULOS MÁS COMENTADOS?

Chick Publications [1] ¡Esta fue tu vida!

Jack Chick (1924-2016) es el editor y dibujante de una serie de pesadillas que son ahora objeto creciente de estudio en el mundo del cómic underground

LEER ARTÍCULO #1

Chick Publications [2] El sueño espantoso de un demonio

Jack Chick fue primeramente un vendedor y con diferencia el autor más prolífico de la historia del cómic con sus 950,000,000 copias distribuidas

LEER ARTÍCULO #2

Chick Publications [3] El santurrón

¿Por qué la actitud bélica de Jack Chick frente al mundo es la que sostiene y da sentido a su obra?, ¿hay algo que podía aprovechar de esa actitud hostil?

LEER ARTÍCULO #3

Chick Publications [4] ¿Ángeles?

El pánico al satanismo ya tenía dominada a la población cuando grupos de heavy metal llevaron sus provocaciones al límite y a la vista de Jack Chick

LEER ARTÍCULO #4

Chick Publications [5] Dark Dungeons

Dungeons & Dragons se hacía más grande a medida que recibía mayor oposición y hoy le rinde su merecido homenaje la popularísima serie Stranger Things

LEER ARTÍCULO #5

Chick Publications [6] Alguien Me Ama

Robert Crumb es conocido como el singular, irreverente y militante padre del cómic underground, pero ¡Jack Chick se adelantó a él siete años!

LEER ARTÍCULO #6

Chick Publications [7] John Todd

John Todd decía haber sido convertido al cristianismo después de dejar la brujería y el satanismo pero finalmente fue condenado por violación y abuso de menores

LEER ARTÍCULO #7

Todas las series de podcasts disponibles para escuchar y descargar