Dos ancianos discutiendo
Dos ancianos discutiendo (Rembrandt van Rijn, 1628) / Máquina del Tiempo
Entrelíneas Palabra Hechos

Hechos [91] Para que se conviertan de las tinieblas a la luz

Versículo 1ss del Capítulo 25 de Hechos de los Apóstoles explicado por José de Segovia


Escuchar:

¿No puedes escucharlo? Puedes probar a reproducirlo con tu navegador o descargarlo en tu dispositivo para oirlo en otro momento.



: Podcast 91/94

¿Es la conversión cristiana una forma de fanatismo religioso?:

Seguramente habréis oído a mucha gente decir eso de: “Bueno está bien eso de la religión, tener en un sentido unos valores por medio de la creencia”. Lo que es más difícil que la gente acepte es que inviertas en ello un poco más de pasión, más o menos la cantidad de emoción que ellos puedan identificar con el fanatismo. Muchos de ellos definen como fanatismo precisamente la conversión o experiencia religiosa. Ciertamente si observamos con detalle a los creyentes, algunos de ellos sí parecen fanáticos y por eso es importante que veamos a la luz de la palabra de Dios cuál es la diferencia que hay entre el fanatismo religioso y la conversión cristiana. ¿Cuál es verdaderamente el carácter de esa experiencia?, ¿cuál es el mensaje que cambia realmente para bien la vida de una persona?

Selección de apuntes:


  1. La conversión cristiana nos debe llevar al lado opuesto del fanatismo o descargar como IMAGEN
  2. La conversión cristiana no es un descubrimiento de uno mismo sino de Jesús o descargar como IMAGEN
  3. La conversión cristiana no surge por medio de la curiosidad y búsqueda espiritual o descargar como IMAGEN
  4. Tener una convicción no es ser un fanático o descargar como IMAGEN
  5. El fanático es alguien incapaz de relacionarse con los demás o descargar como IMAGEN
  6. Un pecado grande o pequeño aquí o allá no es nuestro mayor problema o descargar como IMAGEN
  7. Todos somos pecadores a los ojos de Dios
  8. Necesitamos ser perdonados para poder estar delante de Dios
  9. La salvación es para aquellos que tienen fe en Jesús o descargar como IMAGEN


Imágenes para compartir:


Ampliar: La conversión cristiana nos debe llevar al lado opuesto del fanatismoAmpliar: La conversión cristiana no es un descubrimiento de uno mismo sino de JesúsAmpliar: La conversión cristiana no surge por medio de la curiosidad y búsqueda espiritualAmpliar: Tener una convicción no es ser un fanáticoAmpliar: El fanático es alguien incapaz de relacionarse con los demásAmpliar: Un pecado grande o pequeño aquí o allá no es nuestro mayor problemaAmpliar: La salvación es para aquellos que tienen fe en Jesús

Esta exposición bíblica de fue grabada en Madrid el 17 de Enero de 2021. Consulta los titulares de ese día en El País, El Mundo o ABC.

Texto en el que se basa la exposición:

Llegado, pues, Festo a la provincia, subió de Cesarea a Jerusalén tres días después. Y los principales sacerdotes y los más influyentes de los judíos se presentaron ante él contra Pablo, y le rogaron, pidiendo contra él, como gracia, que le hiciese traer a Jerusalén; preparando ellos una celada para matarle en el camino. Pero Festo respondió que Pablo estaba custodiado en Cesarea, adonde él mismo partiría en breve. Los que de vosotros puedan, dijo, desciendan conmigo, y si hay algún crimen en este hombre, acúsenle. Y deteniéndose entre ellos no más de ocho o diez días, venido a Cesarea, al siguiente día se sentó en el tribunal, y mandó que fuese traído Pablo. Cuando éste llegó, lo rodearon los judíos que habían venido de Jerusalén, presentando contra él muchas y graves acusaciones, las cuales no podían probar; alegando Pablo en su defensa: Ni contra la ley de los judíos, ni contra el templo, ni contra César he pecado en nada. Pero Festo, queriendo congraciarse con los judíos, respondiendo a Pablo dijo: ¿Quieres subir a Jerusalén, y allá ser juzgado de estas cosas delante de mí? Pablo dijo: Ante el tribunal de César estoy, donde debo ser juzgado. A los judíos no les he hecho ningún agravio, como tú sabes muy bien. Porque si algún agravio, o cosa alguna digna de muerte he hecho, no rehúso morir; pero si nada hay de las cosas de que éstos me acusan, nadie puede entregarme a ellos. A César apelo. Entonces Festo, habiendo hablado con el consejo, respondió: A César has apelado; a César irás. Pasados algunos días, el rey Agripa y Berenice vinieron a Cesarea para saludar a Festo. Y como estuvieron allí muchos días, Festo expuso al rey la causa de Pablo, diciendo: Un hombre ha sido dejado preso por Félix, respecto al cual, cuando fui a Jerusalén, se me presentaron los principales sacerdotes y los ancianos de los judíos, pidiendo condenación contra él. A éstos respondí que no es costumbre de los romanos entregar alguno a la muerte antes que el acusado tenga delante a sus acusadores, y pueda defenderse de la acusación. Así que, habiendo venido ellos juntos acá, sin ninguna dilación, al día siguiente, sentado en el tribunal, mandé traer al hombre. Y estando presentes los acusadores, ningún cargo presentaron de los que yo sospechaba, sino que tenían contra él ciertas cuestiones acerca de su religión, y de un cierto Jesús, ya muerto, el que Pablo afirmaba estar vivo. Yo, dudando en cuestión semejante, le pregunté si quería ir a Jerusalén y allá ser juzgado de estas cosas. Mas como Pablo apeló para que se le reservase para el conocimiento de Augusto, mandé que le custodiasen hasta que le enviara yo a César. Entonces Agripa dijo a Festo: Yo también quisiera oír a ese hombre. Y él le dijo: Mañana le oirás. Al otro día, viniendo Agripa y Berenice con mucha pompa, y entrando en la audiencia con los tribunos y principales hombres de la ciudad, por mandato de Festo fue traído Pablo. Entonces Festo dijo: Rey Agripa, y todos los varones que estáis aquí juntos con nosotros, aquí tenéis a este hombre, respecto del cual toda la multitud de los judíos me ha demandado en Jerusalén y aquí, dando voces que no debe vivir más. Pero yo, hallando que ninguna cosa digna de muerte ha hecho, y como él mismo apeló a Augusto, he determinado enviarle a él. Como no tengo cosa cierta que escribir a mi señor, le he traído ante vosotros, y mayormente ante ti, oh rey Agripa, para que después de examinarle, tenga yo qué escribir. Porque me parece fuera de razón enviar un preso, y no informar de los cargos que haya en su contra. Entonces Agripa dijo a Pablo: Se te permite hablar por ti mismo. Pablo entonces, extendiendo la mano, comenzó así su defensa: Me tengo por dichoso, oh rey Agripa, de que haya de defenderme hoy delante de ti de todas las cosas de que soy acusado por los judíos. Mayormente porque tú conoces todas las costumbres y cuestiones que hay entre los judíos; por lo cual te ruego que me oigas con paciencia. Mi vida, pues, desde mi juventud, la cual desde el principio pasé en mi nación, en Jerusalén, la conocen todos los judíos; los cuales también saben que yo desde el principio, si quieren testificarlo, conforme a la más rigurosa secta de nuestra religión, viví fariseo. Y ahora, por la esperanza de la promesa que hizo Dios a nuestros padres soy llamado a juicio; promesa cuyo cumplimiento esperan que han de alcanzar nuestras doce tribus, sirviendo constantemente a Dios de día y de noche. Por esta esperanza, oh rey Agripa, soy acusado por los judíos. ¡Qué! ¿Se juzga entre vosotros cosa increíble que Dios resucite a los muertos? Yo ciertamente había creído mi deber hacer muchas cosas contra el nombre de Jesús de Nazaret; lo cual también hice en Jerusalén. Yo encerré en cárceles a muchos de los santos, habiendo recibido poderes de los principales sacerdotes; y cuando los mataron, yo di mi voto. Y muchas veces, castigándolos en todas las sinagogas, los forcé a blasfemar; y enfurecido sobremanera contra ellos, los perseguí hasta en las ciudades extranjeras. Ocupado en esto, iba yo a Damasco con poderes y en comisión de los principales sacerdotes, cuando a mediodía, oh rey, yendo por el camino, vi una luz del cielo que sobrepasaba el resplandor del sol, la cual me rodeó a mí y a los que iban conmigo. Y habiendo caído todos nosotros en tierra, oí una voz que me hablaba, y decía en lengua hebrea: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Yo entonces dije: ¿Quién eres, Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.

Hechos de los Apóstoles. Capítulo 25, Versículo 1ss

Traducción de Reina-Valera (Revisión de 1960) | Compáralo con otras versiones

: Podcast 91/94


Series sobre textos específicos:


Series sobre libros completos:


PODCASTS MÁS COMPARTIDOS ›

La serie Hechos tiene 94 podcasts:

Hechos de los Apóstoles [01] Lo que Jesús comenzó a hacerEl gran fracaso de la religión ha sido la confusión del cristianismo con una doctrina

[Imagen | Podcast]


Hechos de los Apóstoles [02] Saber los tiempos o las sazonesEl fracaso de los sueños e ilusiones de cada generación contrasta con la espectativa de la resurrección

[Imagen | Podcast]


Hechos de los Apóstoles [03] Los ojos puestos en el cieloLa ascensión de Cristo nos habla de una realidad que fácilmente olvidan los creyentes

[Imagen | Podcast]


Hechos de los Apóstoles [04] Eran como ciento veinteHay muchas maneras en las que se han querido imaginar los acontecimientos alrededor de Judas

[Imagen | Podcast]


Hechos de los Apóstoles [05] Sobre toda carneEl único proyecto que tendrá éxito al unir a los hombres es el de Dios

[Imagen | Podcast]


Serie completa de Hechos | Todas las series

¡Suscríbete!

Algunos de nuestros usuarios reconocen escuchar estos PODCAST en familia durante las veladas de la noche, o durante el tiempo que pasan encerrados en el coche, o durante el tiempo que pasan en su habitación a la hora del café,... En cualquier caso reconocen así que apartar un tiempo específico del día o de la semana para reflexionar en la palabra de Dios es una decisión que puede reportar mucho beneficio a sus vidas. Si quieres unirte a ellos rellena este formulario para recibir notificaciones siempre el día antes y un enlace desde el que podrás editar o cancelar tu suscripción siempre que quieras.


Deseas recibir notificación de actualizaciones:

/ No


Usando este formulario aceptas las condiciones



¿Otros canales de suscripción?


Esta selección de PODCASTS no habría sido posible sin la valiosa ayuda de David Casado, Antonio Pedro Campos, Natán de Segovia, Daniela Céspedes, Gerson Mariño, Gabriel Penalva o Luís González entre otros muchos miembros de Grupos Bíblicos Universitarios, Iglesia Evangélica de la Gracia en Barcelona, Iglesia Evangélica Betania en Sevilla y por supuesto Iglesia Cristiana Reformada en Madrid. A todos, ¡gracias!

IGLESIA CRISTIANA REFORMADA
Calle General Aranaz, 49
28027 Madrid (Spain)
Síguela en Facebook, Wordpress, YouTube (1) y YouTube (2)




ENVIAR ↷