Jacob luchando con el ángel
Jacob luchando con el ángel (Odilon Redon, 1907) / Máquina del Tiempo
Entrelíneas Palabra Job

Job [25] Heme aquí a mí en lugar de Dios

Versículo 1ss del Capítulo 32 de Libro de Job explicado por José de Segovia


Escuchar:

¿No puedes escucharlo? Prueba el Reproductor #2 o el Reproductor #3. También puedes descargar el podcast para oirlo en otro momento o dispositivo



: Podcast 25/33

Tenemos nuestro propio concepto de la injusticia en relación a las pequeñas y las grandes cuestiones:

A quién no le han venido al pensamiento de forma recurrente las palabras: ′¡no es justo!′. Da igual en el contexto en el que nos encontramos, puede ser en relación al fútbol o a la política. Da igual qué aspecto de la vida se trate, pero ¿quién no se llena de indignación ante la falta de justicia? Es algo que está arraigado en cada uno de nosotros de una forma muy profunda. El hecho de que la injusticia esté en los lugares más elevados, como ocurre en nuestro país, hace que muchos seamos especialmente conscientes de lo injusto que es el mundo en el que vivimos. Pero lo que dice Job aquí va aún más allá, porque nos habla de una injusticia en un sitio mucho más elevado. De la injusticia de la cual acusa al propio ser supremo, al señor, soberano y juez del Universo. Estas palabras solemnes que podemos pasar por alto con cierta facilidad son las que aquí retoma este misterioso personaje que es Eliú en un discurso preliminar antes de que hable Dios.

Selección de apuntes:


  1. Hay un elemento carismático en el personaje de Eliú
  2. Por qué sufren los que siguen la justicia o descargar como IMAGEN
  3. La persona de Job apunta a Jesús pero guarda una distancia importante
  4. Hay una relación entre el pecado y el dolor pero no es una relación directa o descargar como IMAGEN
  5. Una cosa es la realidad general de pecado y otra son los pecados en particular
  6. El dolor no es necesariamente consecuencia de un pecado particular o descargar como IMAGEN
  7. Creemos tener explicación para todo y somos ciegos a nuestras contradicciones o descargar como IMAGEN
  8. Dios no nos ve como nos vemos a nosotros mismos o descargar como IMAGEN
  9. No podemos eliminar la idea de la ira justa en el cristianismo
  10. Los años no lo enseñan todo o descargar como IMAGEN
  11. Lo respetable a los ojos de los hombres no es siempre respetable a los ojos de Dios
  12. La verdad no se puede conocer por su antigüedad o su novedad
  13. La ciencia tampoco tiene una solución para todo o descargar como IMAGEN
  14. La palabra de Dios actúa conjuntamente con el Espíritu Santo
  15. Dependemos del Espíritu Santo para poder comprender realmente la Biblia
  16. Dios no tiene límites cuando elige formas de comunicación o descargar como IMAGEN
  17. Dios también habla a través del sufrimiento
  18. La salvación no viene por el conocimiento sino por la intercesión de Cristo o descargar como IMAGEN
  19. No hay palabra de juicio que pueda traernos la salvación de la palabra de Dios o descargar como IMAGEN


Imágenes para compartir:


Ampliar: Por qué sufren los que siguen la justiciaAmpliar: Hay una relación entre el pecado y el dolor pero no es una relación directaAmpliar: El dolor no es necesariamente consecuencia de un pecado particularAmpliar: Creemos tener explicación para todo y somos ciegos a nuestras contradicciones
Ampliar: Dios no nos ve como nos vemos a nosotros mismosAmpliar: Los años no lo enseñan todoAmpliar: La ciencia tampoco tiene una solución para todoAmpliar: Dios no tiene límites cuando elige formas de comunicaciónAmpliar: La salvación no viene por el conocimiento sino por la intercesión de CristoAmpliar: No hay palabra de juicio que pueda traernos la salvación de la palabra de Dios

Esta exposición bíblica de fue grabada en Madrid el 17 de Agosto de 2017. Consulta los titulares de ese día en El País, El Mundo o ABC.

Texto en el que se basa la exposición:

Cesaron estos tres varones de responder a Job, por cuanto él era justo a sus propios ojos. Entonces Eliú hijo de Baraquel buzita, de la familia de Ram, se encendió en ira contra Job; se encendió en ira, por cuanto se justificaba a sí mismo más que a Dios. Asimismo se encendió en ira contra sus tres amigos, porque no hallaban qué responder, aunque habían condenado a Job. Y Eliú había esperado a Job en la disputa, porque los otros eran más viejos que él. Pero viendo Eliú que no había respuesta en la boca de aquellos tres varones, se encendió en ira. Y respondió Eliú hijo de Baraquel buzita, y dijo: Yo soy joven, y vosotros ancianos; Por tanto, he tenido miedo, y he temido declararos mi opinión. Yo decía: Los días hablarán, Y la muchedumbre de años declarará sabiduría. Ciertamente espíritu hay en el hombre, Y el soplo del Omnipotente le hace que entienda. No son los sabios los de mucha edad, Ni los ancianos entienden el derecho. Por tanto, yo dije: Escuchadme; Declararé yo también mi sabiduría. He aquí yo he esperado a vuestras razones, He escuchado vuestros argumentos, En tanto que buscabais palabras. Os he prestado atención, Y he aquí que no hay de vosotros quien redarguya a Job, Y responda a sus razones. Para que no digáis: Nosotros hemos hallado sabiduría; Lo vence Dios, no el hombre. Ahora bien, Job no dirigió contra mí sus palabras, Ni yo le responderé con vuestras razones. Se espantaron, no respondieron más; Se les fueron los razonamientos. Yo, pues, he esperado, pero no hablaban; Más bien callaron y no respondieron más. Por eso yo también responderé mi parte; También yo declararé mi juicio. Porque lleno estoy de palabras, Y me apremia el espíritu dentro de mí. De cierto mi corazón está como el vino que no tiene respiradero, Y se rompe como odres nuevos. Hablaré, pues, y respiraré; Abriré mis labios, y responderé. No haré ahora acepción de personas, Ni usaré con nadie de títulos lisonjeros. Porque no sé hablar lisonjas; De otra manera, en breve mi Hacedor me consumiría. Por tanto, Job, oye ahora mis razones, Y escucha todas mis palabras. He aquí yo abriré ahora mi boca, Y mi lengua hablará en mi garganta. Mis razones declararán la rectitud de mi corazón, Y lo que saben mis labios, lo hablarán con sinceridad. El espíritu de Dios me hizo, Y el soplo del Omnipotente me dio vida. Respóndeme si puedes; Ordena tus palabras, ponte en pie. Heme aquí a mí en lugar de Dios, conforme a tu dicho; De barro fui yo también formado. He aquí, mi terror no te espantará, Ni mi mano se agravará sobre ti. De cierto tú dijiste a oídos míos, Y yo oí la voz de tus palabras que decían: Yo soy limpio y sin defecto; Soy inocente, y no hay maldad en mí. He aquí que él buscó reproches contra mí, Y me tiene por su enemigo; Puso mis pies en el cepo, Y vigiló todas mis sendas. He aquí, en esto no has hablado justamente; Yo te responderé que mayor es Dios que el hombre. ¿Por qué contiendes contra él? Porque él no da cuenta de ninguna de sus razones. Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no entiende. Por sueño, en visión nocturna, Cuando el sueño cae sobre los hombres, Cuando se adormecen sobre el lecho, Entonces revela al oído de los hombres, Y les señala su consejo, Para quitar al hombre de su obra, Y apartar del varón la soberbia. Detendrá su alma del sepulcro, Y su vida de que perezca a espada. También sobre su cama es castigado Con dolor fuerte en todos sus huesos, Que le hace que su vida aborrezca el pan, Y su alma la comida suave. Su carne desfallece, de manera que no se ve, Y sus huesos, que antes no se veían, aparecen. Su alma se acerca al sepulcro, Y su vida a los que causan la muerte. Si tuviese cerca de él Algún elocuente mediador muy escogido, Que anuncie al hombre su deber; Que le diga que Dios tuvo de él misericordia, Que lo libró de descender al sepulcro, Que halló redención; Su carne será más tierna que la del niño, Volverá a los días de su juventud. Orará a Dios, y éste le amará, Y verá su faz con júbilo; Y restaurará al hombre su justicia. El mira sobre los hombres; y al que dijere: Pequé, y pervertí lo recto, Y no me ha aprovechado, Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro, Y su vida se verá en luz. He aquí, todas estas cosas hace Dios Dos y tres veces con el hombre, Para apartar su alma del sepulcro, Y para iluminarlo con la luz de los vivientes. Escucha, Job, y óyeme; Calla, y yo hablaré. Si tienes razones, respóndeme; Habla, porque yo te quiero justificar. Y si no, óyeme tú a mí; Calla, y te enseñaré sabiduría.

Libro de Job. Capítulo 32, Versículo 1ss

Traducción de Reina-Valera (Revisión de 1960) | Compáralo con otras versiones

: Podcast 25/33


Series sobre textos específicos:


Series sobre libros completos:


PODCASTS MÁS COMPARTIDOS ›

La serie Job tiene 33 podcasts:

Libro de Job [01] Sobre la tierraCuando la vida nos golpea brutalmente viene siempre a nuestras mentes Dios

[Imagen | Podcast]


Libro de Job [02] Y un día acontecióUna realidad trágica puede estar esperándonos en un futuro no tan lejano

[Imagen | Podcast]


Libro de Job [03] Sentado en medio de cenizaA pesar de todos nuestros esfuerzos la realidad es que al final estamos solos

[Imagen | Podcast]


Libro de Job [04] Me vino turbaciónEl dolor tiene su propio lenguaje y el silencio también ocupa un lugar en la Biblia

[Imagen | Podcast]


Libro de Job [05] ¿Quién podrá detener las palabras?¿Hay algo de verdad en todas las piadosas palabras de los amigos de Job?

[Imagen | Podcast]


Serie completa de Job | Todas las series

¡Suscríbete!

Algunos de nuestros usuarios reconocen escuchar estos PODCAST en familia durante las veladas de la noche, o durante el tiempo que pasan encerrados en el coche, o durante el tiempo que pasan en su habitación a la hora del café,... En cualquier caso reconocen así que apartar un tiempo específico del día o de la semana para reflexionar en la palabra de Dios es una decisión que puede reportar mucho beneficio a sus vidas. Si quieres unirte a ellos rellena este formulario para recibir notificaciones siempre el día antes y un enlace desde el que podrás editar o cancelar tu suscripción siempre que quieras.


Deseas recibir notificación de actualizaciones:

/ No


Usando este formulario aceptas las condiciones



¿Otros canales de suscripción?


Esta selección de PODCASTS no habría sido posible sin la valiosa ayuda de David Casado, Antonio Pedro Campos, Natán de Segovia, Daniela Céspedes, Gerson Mariño, Gabriel Penalva o Luís González entre otros muchos miembros de Grupos Bíblicos Universitarios, Iglesia Evangélica de la Gracia en Barcelona, Iglesia Evangélica Betania en Sevilla y por supuesto Iglesia Cristiana Reformada en Madrid. A todos, ¡gracias!

IGLESIA CRISTIANA REFORMADA
Calle General Aranaz, 49
28027 Madrid (Spain)
Síguela en Facebook, Wordpress, YouTube (1) y YouTube (2)




ENVIAR ↷