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Paulo Coelho y el lado oscuro del autor de El Alquimista

El periodista brasileño Fernando Morais ha publicado una voluminosa biografía sobre el popular escritor de libros de autoayuda Paulo Coelho. En ella se desvela el lado oscuro del autor de El Alquimista, que confiesa haber sido satanista. El Mago (distribuida por Planeta) cuenta su obsesión desde pequeño por organizar sectas secretas, cómo se intenta suicidar con gas y deguella una cabra en un ritual por no haber cumplido con quien llama ′el angel de la muerte′. Tres veces es ingresado por sus padres en un manicomio, tras atropellar casi mortalmente a un joven y darse después a la fuga. Sus múltiples y simultáneas novias revelan su ládo sádico, apagando cigarrillos en las piernas, o induciendo al suicidio de una de ellas. Coelho confiesa en el libro haber sido drogadicto, practicar la homosexualidad y la magia, siendo un fiel seguidor de los mandatos del satanista Aleister Crowley, hasta el extremo de tener un joven esclavo. No hay duda que ahora se declara ′católico, practicante y pecador′, pero ¿en qué consistia el satanismo de su juventud?

Artículo escrito por José de Segovia en Madrid el 22 de Enero de 2020 ·.·★ Lectura de 12 minutos o 2399 palabras.


La mayor parte de la gente no entiende realmente qué es el satanismo, empezando por los propios cristianos, que tienen a veces ideas extrañas sobre el ocultismo. Ya que los satanistas no adoran a Satanás, sino que como suelen decir ellos mismos, ′en el satanismo cada uno es su propio dios′. Esto es algo que nos choca, sobre todo porque el nombre de Satán es onmnipresente en el satanismo, pero hay que darse cuenta que ellos lo entienden ′más como un sí­mbolo, que como una entidad sobrenatural′. Por lo que filosóficamente, podrí­amos considerar al satanismo como epicúreo, ya que pretende ′gozar de la vida de la manera más intensa posible y convertir la voluntad en la única ley′.

Ese aspecto nihilista del satanismo es el que Julio Caro Baroja observa en las personas que asistí­an a misas negras en el Paí­s Vasco: ′Son en general gentes hasta cierto punto sofisticadas, con una pequeña o gran tendencia a la hipertrofia del yo y una curiosidad morbosa por ciertas psicopatí­as, sexuales sobre todo′. Es gente, para el antropólogo, que ′en suma poco tiene que ver desde todos los puntos de vista con las brujas campesinas de la Europa medieval y de los siglos XVI y XVII′.

ALEISTER CROWLEY

El satanismo hoy, es un movimiento de nacimiento relativamente reciente, pero antes de su último brote en California en los años sesenta, tiene su origen en un enigmático personaje inglés llamado Aleister Crowley (1875-1947), que se convirtió en la bestia negra de la sociedad victoriana, por sus continuas provocaciones contra la religión y la moral. Criado en una familia evangélica, vinculada a las Asambleas de Hermanos más cerradas, leí­a la Biblia cada dí­a, y le fascinaban los pasajes proféticos, llegando a identificarse con la figura del Anticristo, anunciado en el Apocalipsis. Su padre muere de cáncer cuando tení­a once años, y su complicada psicologí­a parece dominada por un odio a su madre y a su fe, que le lleva a acciones totalmente irracionales. Sufre sobre todo una enfermiza perversión sexual, a la que intenta dar un sentido mágico.

Crowley estudió en Cambridge, donde hace una poesí­a de estética satánica. al estilo de Baudelaire, cada vez más pornográfica. ′Mi propósito no es simplemente escandalizar, sino arrancar brutalmente el sentido de pecado′, dice. En 1898 se une a la conocida Ordén Hermética de la Aurora Dorada, fundada en 1887. Su sí­stema vení­a de un libro encontrado por su fundador, Mathers, en una biblioteca de Parí­s. No tení­a ningún ritual, sólo listas de ángeles y demonios a invocar, y talismanes para consagrar y obtener todo tipo de poderes. Ya que aunque se dice siempre que hay dos escuelas de magí­a, la blanca y la negra, éstas fací­lmente se entremezclan. Por eso Crowley en Londres tení­a dos habitaciones que usaba como templos, una para magí­a blanca y otra para negra.

Después de romper con Mathers, Crowley se casa y en Egipto pasa una noche en la Gran Pirámide, invocando al dios con cabeza de ibis que representa la sabidurí­a. Su esposa recibe allí­ un mensaje de Horus, cuya estatua vieron que tení­a en un museo el numéro 666. Así­ contactan con su ángel Guardián: Aiwass, un mensajero de Set, dios destructor, que algunos llaman Satán. Estele dicta El Libro de la Ley, cuya máxima es que ′no hay otra ley más allá de Ház lo que quieras′. Su misión ahora es enseñar que dios está dentro de nosotros (no hay dios) y que el alma o centro del hombre es la Verdadera Voluntad.En el libro presenta una parodí­a de la Santa Cena, que convertirá en un ritual sexual en la sociedad que origina el satanismo moderno: la Ordo Templi Orientalis.

ORíGENES DEL SATANISMO MODERNO

La O.T.O. habí­a sido fundada por masones alemanes en 1902, y propugnaba una sexualidad mágica, adorando un í­dolo androgí­no, Baphomet, supuestamente relacionado con los templarios. Su fundador, Reuss, habí­a sido de la ejecutiva socialista con la hija de Marx, hasta ser expulsado por su afición al cabaret. Entre ellos estaba Rudolf Steiner, el secretario general de la Sociedad Teosófica, que luego fundarí­a la Antroposofí­a. El propósito de su magí­a no era buscar el placer sexual, sino un poder sacerdotal, que se concretaba también en dinero. Ya que Crowley relacionaba el éxito de estos rituales con la llegada de los donativos que mantení­an la secta

Crowley pasó años en Nueva York, donde llega a tener bastante influencia. Allí­ hace propaganda alemana, hasta que al final de la guerra forma una comuna en Sicilia. Pero tras la muerte de dos de sus miembros, es expulsado por Mussolini, para morir como un heroí­nomano en Inglaterra. Sus últimas palabras, temblando entre lágrimas, fueron: ′estoy perplejo′. Según la compasiva biografí­a que ha hecho John Symonds, cada cinco minutos se creí­a alguien diferente. Utiliza cientos de nombres y personalidades, en relación con sus visiones de anteriores reencarnaciones, y piensa que puede controlar la realidad por el pensamiento mágico. Por eso en Berlin se cree invisible en una cafeterí­a, o andando entre la gente. En ese sentido el satanismo tiene algo de fenómeno patológico.

En su mente enferma, Crowley encuentra justificación para todo. Aunque a veces se refugiaba en la idea de que estaba en las manos de un demonio como Aiwass. Nunca admitió ningún error, aunque escribe que en su corazón se sabí­a culpable.Tuvo una vida de total indulgencia con todo lo que creí­a que Dios odiaba (magí­a, sexo y drogas), llegando aofrecerse a las autoridades revolucionarias rusas para ayudar a destruir el cristianismo. Pero al final de su vida, durante uno de los bombardeos de Londres, repetí­a las palabras del Salmo 23, buscando la protección de aquel Dios que habí­a conocido de niño.

ROCK Y SATANISMO

El mito de Crowley está intimamente unido a todo lo que significa la contracultura juvenil de los años sesenta y setenta. Su cara aparece en la portada del disco de los Beatles, Sergeant Pepper. Pero será el guitarrista del grupo Led Zeppelin, Jimmy Page, el mayor responsable de la crowleymaní­a de los setenta. Page leyó Magia en teorí­a y práctica con sólo once años. Colecciona sus manucristos, primeras ediciones, pinturas, túnicas, sombreras, bastones y cartas tarot. En 1970 compra la casa Boleskine, al lado del lago Ness, que Crowley adquirió para ciertos rituales mágicos. Page contrata a un satanista para decorarla con murales que la devuelvan su condición original. Cinco años después financia una librerí­a ocultista en Londres, que lleva su astrólogo, reeditando las obras de Crowley. Y hace inscribir en el vinilo de su tercer disco, el lema de Crowley: Ház lo que quieras.

El director de cine Kenneth Anger era discí­pulo de Crowley. Le pidió a Page y a los Rolling Stones, que participaran en su pelí­cula La rebelión de Lucifer, para la que Jagger compone la Invocación de mi Hermano Demonio. Bowie hace también referencia a Crowley en su disco El hombre que vendió el mundo. Así­ como Bruce Dickinson del grupo Iron Maiden, que escribió incluso un libro sobre Crowley. Richard Ramí­rez es el bajista del músico más conocido hoy por sus provocaciones a la religión, Marilyn Manson. El define así­ el satanismo: ′Es un proceso mental de ser tu mismo, de autopreservación. No implica necesariamente adorar al diablo. La palabra satanás simboliza la máxima rebelión′. Esta reacción toma un carácter violento en el caso de Deicide, un grupo de Florida perseguido por las asociaciones protectoras de animales por los sacrificios que hacen en conciertos, que han provocado incluso atentados en su contra. El cantante, Glen Benton ha amenazado al predicador Bob Larson, a quien dedica su canción Mata al cristiano, por sus continuos ataques al rock.

SECTAS SATáNICAS HOY

Anton Szandor LaVey nació en Chicago en 1930, aunque vivió la mayor parte de su vida en San Francisco, donde fué domador de leones, fotógrafo de sucesos y organista profesional, antes de fundar en 1966 la Iglesia de Satán, siendo conocido por sus seguidores como el papa negro. ′Los sábados por la noche -recuerda LaVey- podí­as ver a cantidad de hombres contemplando con lujuria a aquellas muchachas semidesnudas que bailaban en la feria. Cuando al dí­a siguiente, por la mañana, tocaba el órgano en el servicio dominical de los evangelistas, volví­a a ver a esos mismos hombres, ahora convertidos en padres de familia, acompañados junto con sus esposas e hijos. Descubrí­ entonces que la iglesia cristiana se asienta en la hipocresí­a.′

LaVey escribió una Biblia Satánica en 1969. En los últimos años hizo algunos discos, pero se hizo más famoso por su aparición en la pelí­cula de Polanski, La semilla del diablo, que por su difí­cil relación con el rock, que no consideraba muy útil para sus propósitos. La hija de LaVey, Karla, es sumosacerdotisa de la Iglesia. En su sepultura, su padre ′sólo lamenta las veces que ha sido demasiado amable′.

El Templo de Set comienza tras la separación de Michael Aquino del grupode LaVey en 1975.La simbologí­a nazi identifica esta secta. Hoy hay otras muchas que son generalmente escisiones de las anteriores, pero tienen más relación entre sí­ de lo que parece. La mayor parte están en Europa y EE.UU., agrupadas bajo la Orden Estelar Antigua Mystical-Kindi, que incluye otros grupos como la Ordo Templi Astarte o Iglesia de la Ciencia Hermética nacida en 1970, o el Luciferian Light Group.

LA GRAN MENTIRA

El diablo lleva diciendo desde el principio que nos libraremos del mal, si nos entregamos a él, pero en realidad lo que hace es anastesiar nuestra conciencia. Sus palabras suenan bien, y siguen atrayendo a todo aquel que se siente desesperado, al descubrir como Crowley, que no puede dominar sus pasiones. Es por eso que el satanismo nace de la Iglesia, y no del mundo ateo, porque es una expresión de apostasí­a, no de ignorancia. Es la subversión de la moral cristiana, llamando al dominio propio, pecado, y al abandono, redención. Y como en el Edén, nos lleva a la desintegración moral, la locura, e incluso una muerte temprana.

′Lo que entiendo del sistema de Crowley′, dice el músico Jimmy Page, ′es que la represión es la mayor obra del pecado′. Por eso era tal vez conocido por llevar una colección de látigos en su equipaje para humillar a sus seguidoras, con el mismo placer que mostraba su maestro. ′Crowley no tení­a una gran opinión de la mujer′, dijo el guitarrista de Led Zeppelin, ′y yo creo que no estaba equivocado′. El satanismo se basa en la búsqueda de una ′auténtica voluntad′, que deja los instintos libre de toda restricción moral. Las drogas, el alcohol o los rituales sexuales, son en este sentido medios para conseguir una conciencia de autoliberación.

El hombre toma así­ el lugar de Dios. Cree que no está sujeto a nadie y se autorrealiza por la obediencia a su voluntad soberana (′no hay más ley que haz lo que quieras′). Pero lo que el satanismo llama ′verdadera voluntad′ no es sino el auténtico ′mensaje de redención′ de la serpiente en el Edén (Génesis 3), por el que ′siendo como Dios′, estaremos más allá del bien y del mal. El verdadero Evangelio nos trae sin embargo un mensaje de victoria frente al mal, por lo que Cristo ha hecho en la cruz. No se trata por lo tanto de aceptar el mal, sino de librarnos de su poder y su culpa, por la fe en su muerte y su resurrección. Así­ que ′ ¡ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz′ (Isaí­as 5:20). Pero Jesús dice: ′la verdad os hará libres′ (Juan 8:32).


Esta es la versión resumida del artículo Paulo Coelho y el lado oscuro del autor de El Alquimista


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