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Espíritus atormentados, vidas cruzadas y relaciones rotas en el rock

Encontrar una solución a un dolor físico es muchas veces difícil pero lo que parece ya imposible es encontrar una solución a un dolor emocional. Muchos lo intentan en nuestro Siglo XXI con la psicología, el yoga o la religión pero ¿qué pasa con aquellos que no encajan con ninguno de los métodos más habituales? ¿qué pasa con aquellos que el único aliento que han conseguido en esta vida ha sido llevando la contraria? A continuación recordaremos a cuatro de estos casos en la historia reciente del rock.

Artículo escrito por Pablo Fernández en Barcelona el 11 de Marzo de 2021 ·.·★ Lectura de 12 minutos o 2356 palabras.


Scott Michael Kelly nació en los suburbios del norte de Chicago el 16 de julio de 1967. Su abuela conservaba, entre las muchas tradiciones que había traído de Irlanda, una enorme cruz con un Cristo colgando y cubierto de sangre. Scott asegura ahora que entonces se quedaba horas hipnotizado por aquella imagen pero que sus padres eran ateos y le sacaban de allí siempre a patadas. Tenía ya veintidós años cuando formó con sus amigos punkies de Oakland, a las afueras de San Francisco, uno de los grupos más innovadores e influyentes del metal contemporáneo llamado Neurosis.

El grupo Neurosis fue creando desde 1985 un pesado, oscuro e inteligente sonido que está en la base de cientos de grupos de post-metal como Isis, Cult of Luna o Mastedon. Scott, su vocalista, ha ocultado a la prensa toda su vida que está diagnosticado clínicamente con el trastorno maníaco depresivo pero a medida que se hace mayor va descubriendo algunos detalles que explican mejor el peso místico de sus canciones. Los discos “Times of Grace” de Neurosis y “Grace” de Tribes of Neurot en particular fueron publicados paralelamente en 1999 a partir de una serie de experiencias. Experiencias dolorosas que marcaron un antes y un después en la predominancia de simbología cristiana en las canciones de Scott Kelly.

La gracia y el espíritu perdonado que hay en Scott Kelly de Neurosis

“Creo realmente que hay un horrible e inevitable destino para las personas y que estamos condenados a repetir los errores una y otra vez”, decía en una entrevista para Vandala Magazine en 2015. “¿Significa eso que no tienes sentido de la espiritualidad?”, le pregunta entonces el periodista.”Sí que lo tengo, definitivamente. Mi experiencia con la música es lo que me ha mostrado que hay algo más allá. Definitivamente creo que hay otras cosas que rodean toda nuestra experiencia y todo ello me afecta muy profundamente. Siempre estoy gravitando alrededor de eso. Me encanta ir a viejas iglesias católicas y absorberlo. Me pasa igual con el budismo”.

El ambicioso espectáculo de proyecciones en el escenario que les caracterizaba fue abandonado justo el mismo año que Scott Kelly grabó su último disco en solitario "The Forgiven Ghost in Me" (2012). Ahora todos los miembros de Neurosis trabajan más como soldadores, tramoyistas o ingenieros de sonido que como músicos. No obstante, gracias a estas canciones, Scott puede desplazarse fácilmente con su guitarra y hacer actuaciones con autonomía y se promociona a sí mismo para tocar también en iglesias o sinagogas. El autor definía de hecho su canción “A Spirit Redeemed To The Sun” como un himno. Es una melodía alegre, si es que se puede usar esa palabra en una canción de Scott Kelly, pero en la letra es el protagonista el que se salva a sí mismo. “La frase de Aleister Crowley probablemente es la mejor: -Haz lo que quieras, será tu única ley-. Eso tiene sentido para mí", aseguraba ese mismo año a Invisible Oranges.

La realidad, sin embargo, está muy lejos de lo que tiene sentido para nosotros. El 29 de agosto de 2017 Scott Kelly publicaba en Facebook: “Recientemente tomé la decisión de dejar mis medicamentos porque pensé que ya no los necesitaba, por alguna razón pensé que estaba bien. Esto resultó en que abandonara a mi familia durante una semana mientras constantemente aterrorizaba a mi esposa con llamadas telefónicas y mensajes de texto perversos. No sé por qué lo hice, no sé cómo pude haber llegado a la conclusión de que no necesitaba mis medicamentos, pero estoy aquí para deciros que estaba equivocado... No estoy bien. Estoy lejos de estar bien, el daño que le he hecho a mi familia no se puede deshacer y lo siento mucho por mi esposa y todos mis hijos por los años de tormento y abuso por los que te he hecho pasar.”

Los brazos bien abiertos de Scott Stapp de Creed

Scott Stapp llevaba varias semanas durmiendo en su coche cuando grabó también en Facebook el video que hizo especialmente conocida su triste historia. Anthony Scott Flippen alias Scott Stapp había nacido en Orlando, Florida, el 8 de agosto de 1973 y con veintisiete años recorría el mundo presentando “With arms wide open”, la Mejor Canción de Rock según los Grammy Awards de 2001. El disco "Human Clay" (1999) llegó a vender veinte millones de copias y estaba claramente sobrecargado de imágenes cristianas que defendía con orgullo el propio cantante Scott Stapp. Los músicos de Creed usaban sus videos en MTV para promocionar la castidad, al mismo tiempo que músicos como Dave Gohl de Nirvana lo hacían para burlarse de ellos.

Creed era entonces el grupo de rock de más éxito en el planeta pero además los músicos defendían su fe cristiana en revistas como SPIN. Scott Stapp tenía también toda la atención de la policía mientras colaboraba activamente con músicos como Steven Curtis Chapman, Kirk Franklin o POD. Ganó con ellos el premio Special Event Album of the Year de los premios de música cristiana contemporánea Dove Awards en 2005. Scott Strapp se había divorciado, tenía entonces la custodia de su hijo Jagger y después de haberse bebido una botella de Jack Daniels, había agujereado su propia casa con dos metralletas MP5 de su colección. Esta es el arma alemana utilizada por las fuerzas especiales inglesas Special Air Service, cuyos disparos tienen un alcance de doscientos metros.

La noche de acción de gracias de 2005, se peleó también con los miembros del grupo 311 y fue echado del Harbor Court Hotel de Baltimore. El día siguiente a su segunda boda, con la Miss New York de 2004 Jaclyn Nesheiwat, lo pasó en la cárcel por intoxicación y poco después se publicó un video donde aparecía él en una orgía con otras cuatro mujeres y su amigo Kid Rock. Scott Stapp naturalmente podía entender hasta cierto punto que aquella noche hubiese tenido que dormir en el coche e hizo en 2015 muchas otras confesiones a través de la revista People, donde aparecen otra vez mezcladas drogas con los clásicos cuadros psicóticos que hemos visto en tantas otras personas. Muchas veces, sencillamente, no es tan fácil.

Las relaciones rotas de Dolores O′Riordan de The Cranberries

La soprano Dolores Mary Eileen O′Riordan nació el 6 de septiembre de 1971 en una diminuta aldea del sur de Irlanda y cantaba en la iglesia cinco o seis veces a la semana hasta que decidió responder al anuncio de los hermanos Hogan. Noel y Mike Hogan son los descendientes del poeta Michael Hogan, conocido entonces en la zona como el Bardo de Thomond. Dolores llegó a los estudios Xeric vestida con un chándal rosa y un pequeño Casio estropeado debajo del brazo. La química estaba asegurada y de su relación nació lo que luego conocimos como The Cranberries. La educación católica le acompañará toda su vida pero también el recuerdo de un amigo de la familia, que abusó de ella entre los ocho y los doce años.

Dolores adoraba a su padre, que era jardinero y acordeonista. Aseguraba que había aprendido de él y de las canciones religiosas gaélicas el estilo que le caracterizaría a ella pero también a Sidney O′Connor y Siouxsie from Siouxsie and the Banshees. The Cranberries puso gracias a su voz cinco discos en la lista de los Top 20 del Billboard y ella era una de las mujeres más ricas del mundo cuando sencillamente tocó fondo. Fue cuando hizo público su intento de suicidio por sobredosis de mediacamentos a través de la revista Life en 2003. Tenía entonces tres hijos del manager canadiense Don Burton y habían cambiado de residencia infinidad de veces. Volviendo desde New York a Irlanda, después de un divorcio y un arresto, acabó tres semanas ingresada en el hospital psiquiátrico de St. Patrick de Leinster.

"Creo que la depresión, sea cual sea la causa, es una de las peores cosas por las que se puede pasar. También he tenido mucho gozo en mi vida, especialmente con mis hijos. La vida tiene sus cosas buenas y malas, está claro que la vida va de eso ¿no?", declaraba Dolores al Irish Times en 2017. Tenía cuarenta y seis años, programadas importantes grabaciones y había comprado entonces una casa en el condado donde había nacido pero su cuerpo fue encontrado muerto en el hotel London Hilton de Park Lane el 15 de enero de 2018. A pesar de las muchas versiones que se imprimieron en papel entonces, según el tribunal forense de Westminster, Dolores había muerto ahogada en su bañera debido a la sedación de una intoxicación alcohólica. Tenía en su sangre la medicina prescrita y apenas cuatro veces el alcohol permitido para conducir.

Las relaciones rotas son de alguna forma pequeños entrenamientos que preceden a la muerte. Son cambios para los que en principio no hemos sido capacitados y nos obligan a separarnos de aquello que habiamos considerado imprescindible. Lo que no queda nunca claro es cuánto depende de nosotros ya que al mirar atrás uno se ve al mismo tiempo como víctima y como verdugo. La canción “Promises” (1999) es sobre la ruptura de una relación de amor y su protagonista se encuentra precisamente en ese antagonista papel. La compuso basándose en una de las primeras crisis de su propio matrimonio pero por su valor poético muchos se pueden sentir identificados:

Será mejor que creas que vuelvo.
Será mejor que creas lo que digo.
Será mejor que guardes tus promesas porque...
Apuesta a que tendrás lo que mereces.

Ella lo va a dejar.
Ella se va a deshacer de su amor.
Tanto sobre tus votos eternos.
Bueno ahora eso ya da igual.

¿Por qué no puedes quedarte?
Aquí un poco más.
Quédate aquí un poco.
Quedate conmigo.

Oh, oh, oh,
Todas las promesas que hicimos, promesas que hicimos.
Todas las palabras sin sentido que oré.
Oré, oré.

Oh, oh, oh,
Todas las promesas que hicimos, promesas que hicimos.
Todas las palabras sin sentido que hablé.
Hablé, hablé.

Qué pasa con todas las cosas que me enseñaste.
Qué pasa con todas las cosas que decías.
Qué pasa con toda tu predicación profética.
La estás tirando por ahí.

Quizás debemos quemar la casa.
Meternos en una nueva pelea.
Dejar las telarañas en el armario.
Porque quitarlas no está bien.

¿Por qué no puedes quedarte?
Aquí un poco más.
Quédate aquí un poco.
Quedate conmigo.

Justin Townes Earle y el sueño que se escapa entre los dedos

El músico Justin Townes Earle nació en Nashville el 4 de enero de 1984 y su padre le abandonó cuando tenía dos años. Su padre era nada más y nada menos que Steve Earle y pasaba una temporada en Irlanda buscando inspiración en la música folk cuando escribió con la acordeonista de The Waterboys su canción "Galway Girl". La canción la escribió mientras perseguía sin éxito el amor de una mujer de allí y ha pasado a formar parte del inventario de canciones populares de Irlanda. Steve Earle en realidad se ha casado siete veces. Empezó su larga carrera profesional con catorce años, que es cuando abandonó la casa de sus padres para seguir a su ídolo Townes Van Zandt.

Townes Van Zandt tenía entonces veinticinco años y sufría del mismo trauma maníaco depresivo. Su pasional vida y obra melancólica fueron toda una montaña rusa de desastres y ha sido de influencia a Bob Dylan, Willie Nelson o Norah Jones pero también a muchos otros menos conocidos como Scott Kelly, el protagonista de nuestra primera historia, que está detrás del tributo “Songs of Townes Van Zandt" (Neurot Recordings, 2012). Steve Earle le regaló a su primer hijo el nombre de su ídolo antes de abandonarlo. Justin Townes Earle creció con su madre y empezó a consumir drogas con doce años siguiendo en parte el mismo sueño que cautivó la atención de su padre. “Descubrí muy pronto que mi forma de hacer las cosas me iba a dar problemas y seguí con ello. Me creí el mito durante mucho tiempo y pensaba que tenía que destruirme a mí mismo para poder así hacer un arte de calidad”, declaraba Justin a la Rolling Stone en agosto de 2020.

La sobredosis y muerte de Justin Townes Earle poco después se ha presentado como una de las más tristes del año para la industria de la música pero ¿tiene sentido? ¿hay algo que podemos aprender de la historia? La historia es una insoportable sucesión de repeticiones y es evidente que utilizamos la fantasía y los mitos para imaginar un final mejor para nuestra particular búsqueda. No es casualidad que también ese mismo año a veinticinco minutos muriese por sobredosis el hijo del popular rapero evangélico TobyMac. Dios, que hace salir el Sol sobre justos e injustos, ve también los mismos patrones en los que nos distraemos unos y otros para acabar llegando todos a una misma conclusión.


Esta es la versión resumida del artículo Espíritus atormentados, vidas cruzadas y relaciones rotas en el rock


Buenas noticias de un Dios que se relaciona con su creación:

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