Usamos cookies para mejorar tu experiencia

Behemoth: ¿Quién podrá dominar a estos monstruos?

Como perdidos en un laberinto de espejos, pasamos nuestras vidas creyendo ver dioses donde sólo hay reflejos nuestros. "Fastidiosa ilusión! Las imágenes deformadas conservan sin embargo cierta familiaridad que nos hace sentir seguros e importantes. Y ¿acaso podríamos librarnos de esa espera incierta, si el Creador no viniese a rescatarnos?

Artículo escrito por Pablo Fernández en Barcelona el 22 de Enero de 2020 ·.·★ Lectura de 10 minutos o 1921 palabras.


El 12 de septiembre del 2008 David Foster Wallace escribió las últimas dos páginas de su novela ′The Pale King′. Lo hizo poco antes de colgarse de una de las vigas del porche de su casa. Poní­a así­ el punto y final a una prometedora carrera, donde según Los Angeles Times, él ocupaba el lugar de ′uno de los más influyentes e innovadores escritores de los últimos 20 años′.

Los últimos 20 años de su vida los habí­a pasado en realidad luchando contra la depresión y visitando una comunidad menonita en Illinois. Habí­a recibido una claramente intencionada educación en el ateí­smo cuando era niño, pero con 46 años estaba ya convencido de que no existí­a tal cosa como la ausencia de creencias: ′todos adoramos algo, lo único que podemos hacer es elegir qué adoramos′ - decí­a él.

Recordaba así­ de hecho las palabras que Friedrich Nietzsche escribió en 1888 dentro de ′El Ocaso de los ídolos′: ′Hay más í­dolos que realidades en este mundo′. Este prodigioso autor alemán trabajaba también mejor cuando era atormentado por su frágil salud, pero recorrió el camino de la fe justamente al contrario que Wallace y dejó sus estudios de teologí­a luterana, para convertirse en icono del ateí­smo.

La antigua era de la personalización

Seguramente habréis comprobado cuales son las divinidades más habituales que se recogen en museos arqueológicos. Las divinidades más populares han sido desde la antigüedad las que prometen algún tipo de fertilidad o prosperidad. Especialmente las que lo hacen de forma más inmediata. Pero claro, eso ¡no quiere decir que sean las únicas!

Las listas de dioses recuerdan fácilmente a esas cartas de vinos o cervezas donde uno puede con libertad elegir la más apropiada en función de sus diez o doce parámetros preferidos. En un mundo donde el consumidor cree haber alcanzado su madurez al poder elegir si comer patatas asadas o fritas y beber refresco light o con cafeí­na, sorprende descubrir el nivel de personalización que habí­an alcanzado las religiones, ya en la antiguedad.

El francés Jacques Collin de Plancy publicaba en 1818 el ′Diccionario Infernal′, una lista de 69 dioses que competí­an entre sí­ por obtener el primer lugar en maldad y crueldad, donde estaban por supuesto Moloch, Baal o Behemoth. Jacques era entonces discí­pulo de Voltaire y hací­a ostento de ser racionalista o libre pensador, pero para horror de sus seguidores, se convirtió al catolicismo estando en Bruselas a finales de 1837.

Los modernos adoradores de Satanás

El francés Joris Karl Huysmans se convirtió al catolicismo cuando buscaba en el satanismo y el inglés Aleister Crowley se encontró el satanismo cuando huí­a de la fe cristiana. Collin de Plancy siguió justo el camino contrario a Anton LaVey, que según sus dudosas memorias habrí­a comenzado su carrera tocando himnos cristianos en campañas evangelí­sticas y la acabó como el fundador de la primera Iglesia de Satanás en San Francisco.

A pesar de lo que muchos cristianos fundamentalistas han pretendido divulgar, los estudios más rigurosos aseguran que en la actualidad no hay más de 100.000 satanistas en todo el mundo. El principal problema para hacer un censo de satanistas es por supuesto el nivel de discusión que mantienen entre sí­, sobre qué es apropiado y qué no lo es en un verdadero satanista. Prácticamente todos ellos querrí­an ser considerados luciferianos, pero muchos luciferianos por su lado no quieren ni oí­r hablar de esa posibilidad.

Ya hemos hablado de cuán discutible ha sido la afiliación al satanismo de muchos músicos, especialmente en el artí­culo de ′Metallica: Crónica negra del metal′. No obstante es innegable que otros músicos sí­ han llevado sus creencias más allá de lo que es una mera postura artí­stica. Podrí­amos citar al inglés Jimmy Page de Led Zeppelin, al danés King Diamond de Mercyful Fate o más reciéntemente al polaco Adam Nergal Darski de Behemoth.

Nergal es en realidad un comisario de museos y está especializado en Latí­n por la Universidad de GdaÅ„sk, pero se hizo especialmente popular cuando casi sufrió dos años de prisión por blasfemia, al romper una Biblia en público en 2007. Habí­a recibido una educación católica como muchos otros polacos, pero durante la década de los 90 simpatizó con el Black Circle y la quema de iglesias históricas en Noruega.

Según el testimonio de músicos como Varg Vikernes de Burzum o Faust de Emperor, la comunidad satanista de Black Circle era sólo una invención propagandí­stica del lí­der de Mayhem, Euronymous. En realidad, no tení­an miembros sino clientes de una tienda de discos. Ese concepto fue sin embargo de inspiración para el lí­der de Behemoth, cuando creó la comunidad The Temple of Infernal Fire - comunidad que sí­ contó con algunos miembros, pero que acabarí­a siendo conocida más por su afiliación de la extrema derecha que por cualquier otra cosa.

La vida más allá de la muerte

Después de varios años luchando contra la leucemia, Nergal ha re-aparecido aparentemente más emocionado y fuerte que nunca: ′No podrí­amos haber creado el último disco si no hubiese tenido la experiencia cercana a la muerte′, aseguraba a la revista Metal Hammer. ′Esa experiencia ha tenido un profundo efecto en la música que compongo y la forma en la que pienso de todo. Superar la leucemia me ha hecho comprender que hay mucho que tengo que hacer′.

′Satanás es la figura más malinterpretada del mundo′, decí­a también recientemente este músico. ′í‰l representa la verdad y el espí­ritu del hombre, la libertad y la honestidad de quiénes somos. Crecí­ siendo católico y habí­a oí­do mucho sobre Satanás, pero no era la verdad. El satanismo tiene que ver con la vida y con la liberación y con el amor a la libertad. Tengo a Satanás en mi, fluyendo por mis venas y por mi música′.

No deja de llamar la atención que precisamente estas revistas especializadas, se ocupen ahora de otro caso de experiencia cercana a la muerte: ′Estuve clí­nicamente muerto durante 3 horas′, asegura Austin Carlile, lí­der del grupo Of Mice & Men. ′Finalmente me bauticé este último domingo, después de tomarme 28 años para comprender el lugar que ocupaba Dios en mi vida, quitarme del medio y seguirle realmente a él′.

′Intentar hacer las cosas por mí­ mismo me habí­a dejado incapaz de seguir′, decí­a también Austin en otro momento. ′Descansar en mi propia capacidad de perseverar y esforzarme no era suficiente. Su gracia ha sido arrolladora y en cada obstáculo que he enfrentado, estoy orgulloso de decir que ha sido la esperanza que tengo en él lo que me ha empujado a seguir adelante y luchar. Por su gracia, ya estoy completo′.

A su sola vista se desmayarán

Behemoth y Leviatán son los nombres de las dos criaturas monstruosas que domina Dios como si fueran sus mascotas, cuando le habla personalmente a Job en la Biblia. Su descripción continúa dejando confusos a los lectores todaví­a hoy. Probablemente son sólo 2 de las muchas criaturas ya desaparecidas, ¡sólo en los últimos 20 años, ya han desaparecido 27 especies de animales!

Al no haberse conservado otros registros de estas poderosas criaturas, muchas de ellas han sido sobradamente caricaturizadas o incluso incorporadas al ya amplio catálogo de dioses. Eliphas Levi, por ejemplo, hizo en 1856 un dibujo de Baphomet, expresando en su cabeza ′los horrores del pecador′. Eliphas era católico y socialista, pero los satanistas acreditaron y acogieron con entusiasmo su representación.

En realidad en el año 447 la cristiandad todaví­a no habí­a definido la forma del Diablo. Fue durante el Concilio de Toledo que se apropiaron de la iconografí­a del dios Pan, para asegurar que Satanás era ′grande y negro, con orejas de asno, cuernos, garras y un pene enorme que apestaba a sulfuro′.

′El sueño de la razón produce monstruos′, como decí­a Francisco de Goya, y después de tantos siglos de confusiones entre superstición y cristianismo, Satanás en esta sociedad tiene muy poco que ver con el de la Biblia. Los horrores más impensables, además, han tenido siempre la firma de seres humanos, como nos recuerdan siempre las biografí­as de Gengis Kan, Atila, Calí­gula, Nerón o Wu Zetian.

El Dios de la Biblia no ha cedido su poder a las criaturas que comparten el mundo que habitamos. No importa demasiado si se trata de criaturas espirituales, de carne y hueso, o simplemente reflejos de nuestra propia ilusión. En todo caso, no hay criatura suficientemente poderosa que pueda enfrentarse a Dios.

Cuando Dios hubo acabado de hablar con él, Job respondió lo siguiente:

Yo conozco que todo lo puedes,
Y que no hay pensamiento que se esconda de ti.

¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento?
Por tanto, yo hablaba lo que no entendí­a;
Cosas demasiado maravillosas para mí­, que yo no comprendí­a.

Oye, te ruego, y hablaré;
Te preguntaré, y tú me enseñarás.

De oí­das te habí­a oí­do;
Mas ahora mis ojos te ven.

Por tanto me aborrezco,
Y me arrepiento en polvo y ceniza.

Esta es la versión resumida del artículo Behemoth: ¿Quién podrá dominar a estos monstruos?


Buenas noticias de un Dios que se relaciona con su creación:

Escuchar o descargar podcasts sobre la Biblia de José de Segovia



ENVIAR ↷