Reyes II: El declive progresivo de una nación

A la mayor parte de nosotros no nos gustan comenzar a ver o leer las historias a la mitad. Muy pocos comienzan una novela por el medio y una obra de teatro menos aun. Algunos las películas porque en televisión las ponen y a veces no estamos al principio; pero a muchos incluso tampoco nos gusta verlas empezadas, nos gustan verlas desde el principio. ′Alicia en el País de las Maravillas′, el famoso libro de los niños, dice así al principio del libro: ′los libros se comienzan por el principio′. Es así como realmente nos gusta leer y nos gusta conocer una historia. Ir por lo tanto a este primer capítulo del Segundo libro de Reyes puede ser un poco chocante, porque realmente no comienza como realmente pensamos que comenzaría un libro. La razón es bien sencilla. El Primer libro de Reyes y el Segundo libro de Reyes eran un solo libro anteriormente. Y es por esto que el principio de nuestro libro es un poco abrupto. Comienza con el equipo de urgencias que ha venido casi con la ambulancia a recoger a Ocozias, caído de su segundo piso y casi parece el comienzo del episodio de una serie de televisión, que comienzan muchas veces así, abruptamente; pero no es la forma habitual desde luego de comenzar una historian entonces, ni todavía ahora. Originalmente los dos libros estaban unidos en uno sólo hasta el año 200 a.C., más o menos, que se tradujeron estas escrituras del Antiguo Testamento al griego. Los traductores al griego pensaron que era un libro probablemente demasiado gordo, demasiado extenso y por lo tanto difícil de manejar y lo dividieron en dos. A partir de ahí el libro de Reyes es Primera y Segunda de Reyes. No obstante, curiosamente, a pesar de esta división artificial, que no estaba originalmente en cierta forma cada uno tienen una estructura semejante. Ambos comienzan con un principio relativamente positivo. Pero finalmente acaban en un declive progresivo hasta acabar en una nota realmente trágica y solemne. En el caso del primer libro comienza con el reinado de Salomón, el hijo de David. Toda la gloria que vino con la construcción del templo en el reino de justicia que se con Salomón. Pero como vimos a la mitad del libro se divide Israel de Judá con los sucesores de Salomón viene también una lucha y una división completa entre dos reinos: el sur y el norte. Uno se llama Israel y otro se llama Judá. Y particularmente nuestro texto se concentra sobre todo en el reino de Israel y en cómo vive su declive progresivo hasta el final.

SUBSCRIPCIÓN




Todas las series de podcasts disponibles para escuchar y descargar