Thornton Wilder: La Providencia en el Puente de San Luis Rey

Madrid, 8 de abril de 2005. Un mediodía de verano de 1714 ′el puente más bonito de todo Perú se rompió y precipitó al abismo a cinco viajeros′. Estaba en el camino real entre Lima y Cuzco. Cientos de personas pasaban sobre él cada día. Los incas lo habían tejido con mimbres hace más de un siglo, pero parecía ser una de esas cosas que dura eternamente. Un franciscano investiga las causas del accidente de El puente de San Luis Rey (1927) en la novela de Thornton Wilder, que acaba de reeditar Edhasa y está ahora en las pantallas de todos los cines, interpretada por Robert de Niro. Su historia nos introduce una vez más en el misterio de la Providencia.
Escrito por .



Todo peruano que se enteraba del accidente se santiguaba y hacía un cálculo mental de cuándo lo había cruzado por última vez y cuándo pensaba hacerlo de nuevo. El hermano Junípero era un fraile del norte de Italia que había vuelto a abrir algunas capillas abandonadas. Volvía henchido de gozo, respirando el aire puro de las nieves y recordando un poema en completa paz. Su mirada cayó entonces sobre el puente. En aquel instante un chasquido rasgó el aire y vio partirse el puente, lanzando a cinco personas al abismo, como hormigas gesticulantes. Otro cualquiera se hubiera dicho con secreta alegría: ′¡Si llega a suceder diez minutos más tarde, también yo…!′ Pero fray Junípero pensó: ′¿Por qué les ha sucedido esto precisamente a esos cinco?′.

Para este fraile franciscano, ′si existe algún plan, sea el que sea en el universo, si hay algún patrón preconcebido para la vida humana, seguramente podría descubrirse oculto en esas cinco vidas tan súbitamente segadas′. Ya que, ′o vivimos por accidente y por accidente morimos, o vivimos y morimos según un plan′. En aquel mismo momento, el hermano Junípero tomó la decisión de inquirir acerca de las vidas secretas de aquellas cinco personas que en ese momento caían por el aire…

DRAMAS ÍNTIMOS, DEBATES METAFÍSICOS

La novela del escritor Thornton Wilder (1897-1957) se introduce en la vida oculta de estos personajes, intentando averiguar cuál era su situación moral en el momento del accidente. La investigación del franciscano parte del presupuesto de la teología medieval de Aquino, que lleva todavía al Catecismo católico a ver la creación como una obra inacabada, que se prolonga por medio de la providencia. En este trasfondo de teología natural, acontecimientos como éste son una revelación objetiva de la voluntad de Dios. El hundimiento del puente de San Luis Rey sería así ′un acto puro de Dios′, por el que ′uno podría sorprender sus intenciones en estado puro′.

La intención de este fraile de justificar a Dios se repite una y otra vez ante acontecimientos como el del pasado maremoto en Asia, que ha acabado con 220.000 muertos. ¿Era voluntad de Dios semejante desastre?, ¿cómo es esto posible? No es casualidad que obras como ésta de Wilder, hayan fascinado a varias generaciones de lectores. Tony Blair citó el libro en el funeral por las víctimas del atentado de las Torres Gemelas de Nueva York. Y ésta es de hecho la tercera versión que se ha hecho en el cine. La directora de esta nueva película, la irlandesa Mary McGuckian, sigue fielmente la novela, traducida al castellano por María Lejarraga, la autora de tantas obras injustamente firmadas por su marido, el escritor franquista Gregorio Martínez Sierra.

Aunque estamos en el Virreinato del Perú, uno puede fácilmente reconocer los escenarios andaluces de esta co-producción con España (el hermano de la directora está casado con una malagueña), en la que se mezcla Robert de Niro con Pilar López de Ayala o Harvey Keitel con la hija de Adolfo Domínguez. La dirección artística del oscarizado Gil Parrondo, la música de Lalo Schifrin ( Misión imposible ), el vestuario de Ivonne Blake ( Oscar por Nicolás y Alejandra) y la fotografía de Javier Aguirresarobe ( Premio Nacional de Cine el año pasado) son impecables, pero el interés que despierta al principio, acaba provocando cierta frustración por su enorme carácter fragmentario.

EL MISTERIO DE LA PROVIDENCIA

La gran pregunta de El puente de San Luis Rey es la que todo el mundo se hace, ante desastres como el del tsunami. ¿Sufrimos por la voluntad de Dios? ¿Cómo puede ser su voluntad que haya un accidente como éste? Es curioso que el nombre de Dios vuelva una y otra vez, cuando la realidad aparece de forma apocalíptica. Hay muchas preguntas, pero nos faltan las respuestas. Ya que la doctrina bíblica de la Providencia tiene un sentido más práctico, que metafísico. Su propósito es consolar a los creyentes, intentando que no desesperen en medio de las adversidades, desgracias y catástrofes de esta vida, al saber que Dios controla todas las cosas. Pero esta verdad no es para hacer abstracciones o generalizaciones, sino para darnos esperanza en medio de la prueba.

La Providencia no es una fuerza ciega, por la cual lo universal y lo natural absorbe lo particular y lo espiritual, radicalizando el conflicto entre el poder de Dios y la responsabilidad del hombre. Porque si la Providencia refleja objetivamente la voluntad de un Dios justo y amoroso, ¿cómo podemos explicar la evidente ausencia de justicia en la historia de un mundo que sufre? Creyentes en la Biblia como Job, los salmistas o los profetas, buscaron y aguardaron la justicia de Dios, precisamente porque percibieron su ausencia en esta vida. Su pregunta fue: ¿dónde está Dios? Ya que el sufrimiento no se explica por su presencia, sino por su ausencia.

La Escritura, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, se resiste a la identificación de la realidad con la voluntad y la justicia de Dios. Dios es justo y poderoso, pero no todo lo que acontece se explica de la misma manera por su justicia y su poder. Los amigos de Job tuercen la realidad para justificar a Dios, acusándole de un pecado escondido. Y Job se defiende, pero al final, tanto él como sus amigos, son corregidos por Dios. Sólo por la Palabra de Dios podemos reconocer la providencia de Dios en nuestra vida y en el mundo.

LA CREACIÓN GIME

Es como si viviéramos en un edificio en obras. La construcción se levanta, pero durante todo el tiempo estamos en medio de una obra escondida entre andamios, grúas, escaleras y soportes. Se cumple el plan del arquitecto, pero hay muchos errores, obstrucciones y pereza. No todo lo que acontece en la finca es de la misma manera conforme al plan del arquitecto. Hay obediencia y colaboración, pero también descuido, obstrucción y rebelión. Nada escapa a su control, pero no todo lo que pasa es de la misma manera, conforme a su propósito. La providencia supone el pecado y la corrupción, pero no los explica. Ya que hay cosas que van en contra de su voluntad.

La creación actual espera una liberación ( Romanos 8:21). No podemos decir que Dios no tiene nada que ver con la catástrofe en Asia, pero tampoco podemos decir que es un castigo de Dios. Es mejor reconocer que no podemos explicarlo, ni por la bondad ni por la ira de Dios. No podemos decir que es una señal, ni de su misericordia ni de su justicia, pero por la Palabra de Dios descubrimos la realidad de la providencia de Dios. A la luz de ella vemos de otra forma el mundo que nos rodea. El mal se hace pecado y el sufrimiento, prueba o disciplina de Dios. Lo accidental se vuelve milagroso. Lo cruel y lo violento se vuelve apocalíptico. La esperanza cristiana da un sentido nuevo a la vida, por el que la historia se vuelve génesis.

La encarnación de Cristo es la revelación definitiva de la Palabra de Dios y de su poder ( Hebreos 1:1-3). Mediante Cristo, Dios entra personalmente en la Historia, participando de toda nuestra experiencia humana. Es así como Dios se sujeta a la Historia, con toda su miseria, sin renunciar a su dominio a ella. Por su cruz y su resurrección, Cristo ha obtenido todo poder en la tierra y en el cielo. Ahora reclama esa autoridad por su palabra y por su Espíritu. Ha dado a su pueblo una misión, pero nuestra vida está todavía ′escondida con Cristo en Dios′ ( Colosenses 3:3). Por lo que no podemos explicar la realidad del mundo, sólo por lo que Dios hace en él.

No podemos sino exclamar, como Pablo: ′¡Oh la profundidad de las riquezas, y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán incomprensibles son sus juicios e inescrutables sus caminos! Porque: ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién llegó a ser su consejero? ¿O quién le ha dado a Él primero para que sea recompensado por Él? Porque de Él y por medio de Él y para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. ( Romanos 11:33-35 )

Entrelíneas

LITERATURA Thornton Wilder Escrito por el () . Hasta el día de hoy esta página ha tenido 7530 visitas y 2 comentarios. Puedes seguirle también en .


PALABRAS CLAVE:

TRADUCCIÓN AUTOMÁTICA DE GOOGLE:

Escucha y descarga cientos de PODCASTS


DÉJANOS TU OPINIÓN



Comentario de Pamies

"Todavía no he tenido ocasión de verla, tiene muy buena pinta. Y es cierto, nos hemos acostumbrado a que el cine nos transmita unos valores e ideales de otra realidad, casi imposibles para una mentalidad insatisfecha que es la de los hombres. Menos mal que también hay películas que no por ser más realistas dejan de alimentar esa capacidad humana de crecer y de soñar de una forma real, tenemos un mundo de posibilidades pero estamos dormidos. Saludos."

 Añadir al comentario de Pamies 

TU NOMBRE

EMAIL (NO SE MOSTRARÁ)

DESEO RECIBIR NOTIFICACIÓN DE OTROS COMENTARIOS AL MISMO ARTÍCULO: 
NO

Por razones de seguridad, por favor, escribe las letras y los números de la imagen anterior en el siguiente recuadro.



¡Gracias!



Comentario de Pamies

"Todavía no he tenido ocasión de verla, tiene muy buena pinta. Y es cierto, nos hemos acostumbrado a que el cine nos transmita unos valores e ideales de otra realidad, casi imposibles para una mentalidad insatisfecha que es la de los hombres. Menos mal que también hay películas que no por ser más realistas dejan de alimentar esa capacidad humana de crecer y de soñar de una forma real, tenemos un mundo de posibilidades pero estamos dormidos. Saludos."

 Añadir al comentario de Pamies 

TU NOMBRE

EMAIL (NO SE MOSTRARÁ)

DESEO RECIBIR NOTIFICACIÓN DE OTROS COMENTARIOS AL MISMO ARTÍCULO: 
NO

Por razones de seguridad, por favor, escribe las letras y los números de la imagen anterior en el siguiente recuadro.



¡Gracias!



ESCRIBE AQUÍ TU COMENTARIO (ÚNICO CAMPO OBLIGATORIO)

TU NOMBRE

EMAIL (NO SE MOSTRARÁ)

ENVIADME NOTIFICACIÓN DE OTROS COMENTARIOS:
NO

Por razones de seguridad, por favor, escribe las letras y los números de la imagen anterior en el siguiente recuadro.

¡Gracias!