Sin noticias de Dios: Propuestas arriesgadas

Madrid, 3 de mayo de 2005. Una de las grandes perdedoras de los premïos Goya, a pesar de sus muchas nominaciones, ha sido una película con un título impactante: Sin noticias de Dios. Su autor, Agustín Díaz Yanes, ha hecho con ella una obra contra corriente Una historia complicada, distinta y original, pero llena de propuestas arriesgadas. Se trata de una fábula simbólica sobre dos ángeles, uno bueno (Victoria Abril) y otro malo (Penélope Cruz), que luchan por el alma de un boxeador retirado.
Escrito por .



Hay películas que nacen ya con vocación de malditas, por su pretensión marginal y escasos medios. Otras como Sin noticias de Dios, parecen destinadas a serlo, a pesar de su gran presupuesto. Díaz Yanes se presentó de una forma espectacular, siendo galardonado con el premio especial de San Sebasián y ocho premios Goya, pero ha tardado seis años en volver a rodar. Se habían despertado muchas expectativas de este prestigioso guionista, después de su unánime reconocimiento como director.

Díaz Yanes, más conocido por el sobrenombre de Tano, es hijo de una familia republicana de tradición taurina. Su padre fue un banderillero que había luchado con Líster hasta su exilio en Francia. Su madre era militante comunista desde la época universitaria, y estuvo a punto de ser fusilada en Zaragoza. Agustín consiguió una beca para ir a los Estados Unidos el año 68. Pero mientrás su hermano acabó siendo cirujano, y su hermana concertista de piano, Tano prefería el baloncesto, los amigos, la lectura y el cine. Tras estudiar Historia, Díaz Yanes entra en el PCE, hace traducciones y da cursos sobre la guerra civil en algunas universidades americanas, hasta comenzar su carrera de guionista.

Su primera película como director, Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto (1995) demuestra su clara predilección por el cine negro americano, pero sus imágenes están atravesadas de dolor y rabia. Su cine revela una mirada profundamente moral, que filma con hondura, sinceridad y energía. Hay una historia apasionante dentro de ella que podíamos llamar el gángster y Dios. Está protagonizada por el actor argentino Federico Lupi. En ella un asesino a sueldo de la mafía mexicana, que vive atormentado por el juicio de Dios y la enfermedad de su hija, se confiesa en un coche ante un cura español. Su terrible final nos anuncia ya la tragedía de que estamos sin noticias de Dios...

Rodada en cuatro idiomas, su segunda película comienza con la voz turbia y desgarrada de Bob Dylan, que abre uno de sus álbumes más espirituales de los últimos años, Oh, Mercy. ′Vivimos en un mundo político′, dice su canción, en que ′no hay sitio para el amor′. Filmado con una cámara al hombro, un largo plano secuencia acompaña a Victoria Abril y Penélope Cruz subiendo por escaleras, mientras recitan pasajes de la Biblia, cruzando pasillos y encasquetándose unas caretas de la reina Isabel II para cometer un atraco. Así de extraño se inician estas dos horas de una producción que mezcla la serie negra, el ensayo y la comedia, con una rareza tal que se acaba hablando hasta en latín.

En ella se constata que los intereses del Cielo están en declive, debido a que pocas almas superan los exámenes de entrada. En el Infierno sin embargo hay problemas de espacio. Ambos operan con el organigrama propio de una gran empresa, con su presidente, consejeros delegados y directores regionales. Pero el Infierno es como un establecimiento de comida rápida, donde se habla en inglés americano, mientrás que el Cielo se parece a un París en blanco y negro de los años cincuenta. La historia cuenta como la madre de un boxeador retirado, ruega al Cielo por la salvación de su hijo, que arrastra deudas con la policía corrupta. El ángel que interpreta Victoria Abril es enviado entonces para hacerse pasar por su mujer, y ganar su alma. Pero tendrá que enfrentarse con ese agente del Infierno que es Penélope Cruz. Pronto descubriremos que el bien y el mal son conceptos puramente teóricos.

′El mundo es injusto′, dice Díaz Yanes, ′y lo triste es que vivimos en la mejor sociedad posible hoy en día′. Pero finalmente tiene que haber justicia. Ese día veremos que hay un universo moral absoluto del que depende el castigo y la felicidad eterna. Así que tengamos cuidado con pedir justicia, porque podíamos conseguirla. Hay noticias de Dios: tenemos sólo dos opciones. Su peso puede caer sobre nuestros hombros, o sobre esa cruz en la que el mismo Juez ha sufrido un infierno en nuestro lugar, para que nosotros no tengamos que pasar por él. La elección es ahora nuestra.
Entrelíneas

CINE Sin noticias de Dios Escrito por el () . Hasta el día de hoy esta página ha tenido 3434 visitas y 1 comentarios. Puedes seguirle también en .


PALABRAS CLAVE:

TRADUCCIÓN AUTOMÁTICA DE GOOGLE:

Escucha y descarga cientos de PODCASTS


DÉJANOS TU OPINIÓN



Comentario de roberto arroyo

"SALUDOS EXCELENTE PAGINA ME GUSTARIA ESTAR EN CONTACTO MAS ESTRECHO PARA RECOMENDAR GRAN PARTE DE LA PAG Y SU CONTENIDO EN UN PROGAMA DE RADIO EN EL DF MEXICO BENDICIONES"

 Añadir al comentario de roberto arroyo  

TU NOMBRE

EMAIL (NO SE MOSTRARÁ)

DESEO RECIBIR NOTIFICACIÓN DE OTROS COMENTARIOS AL MISMO ARTÍCULO: 
NO

Por razones de seguridad, por favor, escribe las letras y los números de la imagen anterior en el siguiente recuadro.



¡Gracias!



ESCRIBE AQUÍ TU COMENTARIO (ÚNICO CAMPO OBLIGATORIO)

TU NOMBRE

EMAIL (NO SE MOSTRARÁ)

ENVIADME NOTIFICACIÓN DE OTROS COMENTARIOS:
NO

Por razones de seguridad, por favor, escribe las letras y los números de la imagen anterior en el siguiente recuadro.

¡Gracias!