Ronnie James Dio: El hambre de cielo en Los Angeles

Barcelona, 25 de junio de 2016. Muchos artistas se han identificado con el Diablo al acercarse a los márgenes de la sociedad y verse también desheredados. Creen compartir con él la misma nostalgia de haber sido expulsados del paraíso. Las canciones de Ronnie James Dio están impregnadas de esta nostalgia. Claro que esa idea omite otra realidad mencionada también en la Biblia: que Dios tiene para el Diablo un propósito muy diferente, que el que tiene para los seres humanos.
Escrito por .



Ronnie James Dio había vendido 47.000.000 de discos antes de morir. Se había hecho construir una pequeña mansión en Los Angeles, California, donde evocaba esa afición a la Edad Media que tanto caracterizaba la música de grupos europeos como Iron Maiden. Fue criado por su abuela italiana, que simulaba habitualmente unos cuernos con los dedos para ahuyentar los malos espíritus, pero luego el mundo del rock le acreditó a él ese gesto como una forma de saludo.

Ronnie: Dios, la abuela y los profetas

Ronnie había dejado la carrera de farmacia para formar Ronnie Dio & The Prophets. Había sido idea de su abuela que cambiase su verdadero apellido por el de Dio, que significa ′Dios′ en italiano. Ronnie lo mantendría hasta el final de su vida al igual que hicieron otros como el mafioso neoyorquino Johnny Dio.

Ella creía que su nieto tenía un don especial de Dios y trató de darle una educación católica, pero sólo consiguió desarrollar en él un profundo sentido moral. Ronnie James Dio acabó siendo especialmente agradable, inteligente y trabajador, pero solía decir que no sentía ningún aprecio por la religión.

"Para mí -decía él- Dios y el Diablo están en mi, están en ti, y en ti, y en ti, y en ti, y tenemos que tomar la decisión de qué camino tomar, el buen camino o el mal camino… Entiendo que hay un lado oscuro y que debe ser equilibrado; tenemos que mantener el mal en nuestras vidas para hacer el bien correctamente, y tenemos que mantener el bien para hacer el mal correctamente. Esa es mi religión".

Es en realidad la forma más antigua de religión. Dicho por él puede parecer un pensamiento muy complejo y singular, pero en esencia no es diferente del que tiene la mayor parte de los seres humanos, desde el origen de los tiempos: ′hacer lo que te apetezca′ -como diría el mago Aleister Crowley.

Para su espectáculo sin embargo estaba más interesado en la fantasía, asegurando que entre sus películas favoritas estaban realmente "La Historia Interminable" o "Dentro del Laberinto"; y que Disneyland era además su modelo de espectáculo cuando diseñaba los elaborados y terroríficos escenarios para sus giras.

Hoy todos esos valiosos escenarios están en la basura y su mansión en venta.

Ritchie Blackmore: Las advertencias de Baal

Su afición por la magia blanca y la música de Johann Sebastian Bach fueron algunas de las razones que le acercaron tanto al británico Ritchie Blackmore de Deep Purple - años después de haber estado abriendo sus conciertos como vocalista de Elf. Grabando juntos como Rainbow el disco ′Long Live Rock ‘n’ Roll′, en los estudios de Château d′Hérouville, Francia, Ronnie James Dio aseguraba que empezaron a encontrar problemas. Fue para ser más exactos al querer terminar la canción "Gates of Babylon".

Eran las navidades de 1977. Cuando no fallaba la cinta, fallaba la grabadora; y cuando no fallaba la grabadora, el mismo mensaje de "Yo soy Baal, yo soy el que crea el caos y no saldréis de aquí" se mezclaba de forma recurrente en la grabación. Empezaron a preocuparse cuando el piano empezó a sonar por sí sólo y comenzaron a saltar los vasos por los aires.

Ronnie James Dio aseguraba que un sacerdote les negó entonces la ayuda. Al intentar librarse de aquello con una cruz, cuenta que la voz se rió de ellos y les preguntó si creían realmente en Cristo. Cuando cansados dejaban los estudios su esposa se precipitó por las escaleras. Ella aseguraba que había sido empujada y desde entonces Ronnie James Dio empezó a querer mantener las distancias con algunas prácticas ocultistas.

Entonces era fácil escucharle aconsejando a los demás que no se acercaran a la magia negra, tal y como lo habían hecho también otros músicos del sector como Robert Plant de Led Zeppelin, Geezer Butler de Black Sabbath o el propio Ritchie Blackmore de Deep Purple. El ocultismo sencillamente se había puesto de moda, pero según él era fácil alcanzar un punto sin retorno al practicar esa disciplina.

Es curioso que los espíritus diabólicos no aparecen hasta casi el final de la Biblia, cuando Jesús desvela su plan allí en pie, leyendo el libro de Isaías: "El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor".

El escenario que describen los evangelistas a partir de esa declaración, muestra continuamente como si los seres que habían estado camuflados en las penumbras, durante miles de años, huyeran despavoridos.

Kerry Livgren: La máscara del gran engañador

Ronnie James Dio debía estar bastante nervioso en 1979 cuando quedó en el bar ′The Rainbow′ de Sunset Strip, Los Angeles. Era una entrevista de trabajo con el líder de Black Sabbath, Tony Iommi. Ronnie había decidido dejar de trabajar con Ritchie Blackmore -que ya no respetaba su interés por la fantasía- y la plaza que había dejado Ozzy Osbourne en Black Sabbath estaba libre.

La primera impresión no pudo ser más positiva. No tardarían claro en discutir alrededor del volumen que debía tener o no debía tener su voz en las grabaciones, pero para entonces ya habían grabado juntos Heaven & Hell, el magnífico disco que le abrió a Black Sabbath las puertas de los Estados Unidos de América.

Ozzy Osbourne habría deseado otros resultados para su sustituto, pero no lo pasó mal diseñando una nueva estética vampírica y planeando sus propias estrategias de marketing en solitario.

La agencia de Kerry Livgren del grupo Kansas, llamó entonces por teléfono a Ronnie James Dio proponiéndole unas sesiones para la grabación de dos canciones. Recordó entonces cómo recientemente, el mismo Kerry Livgren le había llamado por teléfono terriblemente asustado por el alcance que habían tenido sus prácticas ocultistas.

Según Ronnie James Dio, Kerry Livgren había perdido totalmente el control sobre la magia negra y aseguraba que ′a su lado el Diablo era un santo′. Sin embargo aceptó el trato y añadió esas sesiones a su agenda. Lo que se encontró allí no tenía nada que ver con lo que esperaba. Kerry Livgren había tenido una experiencia de conversión al cristianismo y las dos canciones "To Live for the King" y "Mask of the Great Deceiver" eran claras expresiones de esa nueva creencia.

Un año antes de estas grabaciones, Kerry Livgren se había entusiasmado con el Libro de Urantia - un equivalente al Caballo de Troya, en los Estados Unidos de América. Las discusiones que tendría durante la gira con Jeff Pollard, el recién convertido líder de Le Roux, le habían hecho perder todo ese interés, que prestó desde entonces a la Biblia.

El bajista del grupo Kansas, Dave Hope, no tenía esas inquietudes espirituales tan características de las letras de Kerry Livgren, que todos llegaríamos a conocer por medio de estribillos como ese de ′All we are is just dust in the wind′. Según Kerry Livgren, su compañero tenía su vida perfectamente planificada alrededor de la música y las drogas, pero un mismo destino le aguardaba a los dos.

El vocalista Steve Walsh no podía dar crédito a sus ojos al ver cómo en dos años su grupo se había transformado en una especie de iglesia y se fue horrorizado del grupo Kansas. Durante la selección del sustituto, hicieron 200 audiciones a jóvenes músicos como Sammy Hagar, que luego sería vocalista de Van Halen, Doug Pinnick, que luego sería vocalista de King′s X o John Elefante - que finalmente ocuparía el puesto de vocalista en Kansas, a pesar de que entonces Kerry Livgren no sabía que también era cristiano.

Joshua Peraia: El punto sin retorno desmitificado

Muchos músicos como el líder de Grand Funk Railroad, Mark Farner, Bob Dylan o el propio Bob Marley iban uno a uno llegando al mismo punto desde sus diferentes posiciones. El músico de gospel Mylon Lefevre había llevado su adicción mucho más lejos, cuando en 1980 también tuvo una experiencia de conversión al cristianismo. Dejó entonces no sólo las drogas. sino también la música gospel. Sus primeras prácticas ahora como músico de hard rock las haría precisamente en los nuevos proyectos en solitario de Mark Farner o Kerry Livgren.

Toda la escena de California en particular y del rock progresivo en general se vería dramáticamente impactada por estas conversiones al cristianismo en una línea continuada que llega hasta nuestros días a través de nombres como Helloween, Dream Theatre, Neal Morse o Ayreon. Surgieron desde el principio dos líneas bien diferenciadas de músicos cristianos, aunque algunos cruzaban la línea divisoria circunstancialmente.

La primera de ellas fue de músicos profesionales, representados en Los Angeles por grandes nombres como John Elefante, Chris Impellitteri, Rob Rock, Ken Tamplin o Joshua Perahia. Joshua Perahia, por ejemplo, había sido elegido "Guitarrista del Año" por la revista inglesa Kerrang y aclamado por la prensa japonesa como la promesa del rock duro ya en 1983, pero estaba en un estudio bíblico local del evangelista Hal Lindsey cuando sufrió el cambio más importante de su vida.

Una segunda línea de músicos cristianos evangelistas co-existía paralelamente a esta primera línea de músicos profesionales. Cientos de grupos como Stryper, Holy Soldier, Barren Cross o Bloodgood super poblaron la costa oeste poco después con la intención de alcanzar a los jóvenes y atraerlos con el evangelio a iglesias como Calvary Chapel o Sanctuary.

Paul Doty, que les acompañó todo el tiempo como ingeniero de sonido, asegura en su libro que encontraba al menos dos grupos con el nombre de Revelation en cada ciudad a la que llegaba. El problema que tendrían para sobrevivir es que estos grupos podían reunir en la mejor de las épocas entre 150 y 400 personas por actuación y que esto hizo el negocio ′totalmente devastador económicamente hablando′.

Para colmo este autor confiesa que la mayor parte de las conversiones se producían fuera del espectáculo. Les Carlsen bautizaba a muchos en Los Angeles y le confesaba a su ingeniero en una cafetería que en cualquier caso tenían que esforzarse en sacar adelante el proyecto de Bloodgood. Pero cuando yo le encontré después en 1995, el grupo estaba ya deshecho y Les trabajaba como vendedor de arte.

En diez años los músicos de esta segunda línea acabaron como policías, como músicos de sesión, como mozos de almacén, como pastores, pero todos acabarían cediendo a la realidad de que no había suficiente audiencia en la década de los 90.

Stryper: El cielo y el infierno reunidos

Michael Sweet por ejemplo grababa discos en solitario durante los 90 pero para ganar un sueldo llevaba el mantenimiento de un centro de campamentos. Antes de alcanzar éxito internacional con Stryper en los 80, era aficionado a la música de Black Sabbath, a los maquillajes de KISS y vivía con su madre en el acomodado barrio de Orange County.

Fue escuchando al telepredicador Jimmy Swaggart, el famoso primo de Jerry Lee Lewis, que él y su hermano llegaron a la fe. Su hermano mayor, Robert Sweet, aseguraba que basó la dirección creativa de Stryper en la seguridad de que el cristianismo tendría la misma aceptación que tenía entonces el satanismo. Si el mensaje era presentado de forma atractiva como el de ellos, entonces tendrían la misma recepción. Si Iron Maiden decoraba el escenario con el número 666, ellos lo harían con el número 777; y si W.A.S.P. arrojaban carne a su público, ellos entonces arrojarían biblias.

Con tanto paralelismo entre uno y otro espectáculo, la pieza más difícil de encajar era sencilla de prever: ¿cómo evitaría Stryper que su espectáculo fuese considerado ficción, si la audiencia había considerado ficción el espectáculo original? Durante la década de los 80, de hecho, el tema más recurrente en los medios de comunicación de España fue sin lugar a dudas ′¿qué credibilidad le podían dar a ese espectáculo?′

La mancha en el traje de fiesta la añadía el bajista Tim Gaines. Por su adicción al alcohol apenas podía ensayar con el resto del grupo y las grabaciones de los discos las terminaba algún músico de sesión como Brad Cobb.

Esa mancha se fue extendiendo a todo el grupo y tuvieron que cambiar de estrategia en 1990. Stryper dejó de presentarse como un fiel ejemplo de virtud, abrió el cartel de Dio en el anfiteatro Irvine Meadows y participó en el tributo a Ronnie James Dio con una versión de la canción Heaven & Hell - muy apropiada, por la desmitificación que hace de lo que popularmente se considera el bien y el mal.

Pat Boone: No ser un buen tipo nunca más

Ronnie James Dio quedó muy satisfecho de las sesiones y se despidió de Kerry Livgren sin sobresaltos, pero tendría más oportunidades de cruzarse con otros cristianos. Él tenía muchos vecinos famosos pero uno de los más singulares era Pat Boone. Pat Boone se había hecho muy conocido en los Estados Unidos de América no sólo por haber ocupado horas y horas de televisión sino también por haberse negado a actuar en una película donde participaba Marilyn Monroe.

Pat Boone no era como el personaje Ned Flanders de Los Simpsons exactamente, pero de alguna forma quiso que eso quedase claro de forma definitiva en 1997. Convocó entonces a muchos de sus vecinos como Ritchie Blackmore o Ronnie James Dio para grabar 12 versiones de canciones de Led Zeppelin, Alice Cooper, Black Sabbath, Metallica o Guns N Roses.

Pat Boone fue automáticamente despedido por eso del programa de televisión que dirigía en Trinity Broadcasting Network, pero fue readmitido después de haber pedido las debidas disculpas. El músico Andy Robbins, del grupo Holy Soldier, fue bautizado precisamente en la piscina de la casa de Pat Boone en Beverly Hills.

Ozzy Osbourne: El secreto de la vida eterna

Ronnie James Dio había abandonado las peleas con los compañeros de Black Sabbath en noviembre de 1982 y comenzaba, después de 17 años de carrera, su propio proyecto en solitario. Como resultado grabó en sólo dos años muchas de las mejores canciones de heavy metal de la historia, dentro de la trilogía de ′Holy Diver′, ′The Last In Line′ y ′Sacred Heart′.

Canciones como ′Egypt (The chains are on)′ o ′Hungry for Heaven′ volvían a reincidir en esa nostalgia por la superación y esa posibilidad de vivir un nuevo día, que mantuvo hasta el final de su vida. Poco antes de sufrir el cáncer de estómago que le quitó la vida en 2010, aseguraba no tener todavía ningún interés en la religión, pero se emocionaba con la posibilidad de hacer avistamientos de OVNIs.

Ronnie James Dio aseguraba entonces que de hecho no le habría importado ser arrebatado por ellos a cualquier precio. Es difícil saber realmente por qué los escándalos que afectan al cristianismo sí eran importantes para él, pero no lo eran los escándalos que afectan a la parapsicología. Pero lo cierto es que la fe se mueve siempre de forma misteriosa.

Ozzy Osbourne ha cumplido este año la misma edad con la que murió Ronnie James Dio.

La ciencia ha estudiado recientemente los genes de Ozzy, buscando algún patrón que explique la resistencia que tiene su cuerpo a los 67 años de excesos de todo tipo. Pero algo le hace sentirse incómodo más allá de esa resistencia. ′La gente está muriendo por todos lados′ -decía recientemente Ozzy Osbourne. ′Es como que todos los días alguién más se muere y pienso, maldición, espero no ser el siguiente. No me gusta eso.′

′Todos los músicos que estábamos en Black Sabbath éramos cristianos′ -ha dicho recientemente Geezer Butler. ′Pero no estábamos interesados en hablar de las cosas buenas del mundo, que era justo lo que hacía todo el mundo. Nosotros queríamos introducir un poco de realidad en la música". Esto pasaba totalmente desapercibido tanto a sus fans, como a los cristianos: "En casa debo tener 25 biblias que me mandaban con versículos subrayados que tenía que leer" -añadía Ozzy Osbourne.

Cuando otro medio de comunicación le preguntó a Geezer Butler si conserva alguna creencia espiritual todavía hoy, él aseguró que en absoluto: ′vives y mueres y eso es todo′. El periodista, perplejo, le preguntó si creía que los lectores podrían considerar desolador ese punto de vista. El bajista de Black Sabbath, entonces, contestó: ′Algunas veces me gustaría que volviese mi catolicismo, y a veces lo intento; pero sencillamente es que no puedo. Ya he dejado de creer y no sería apropiado ser un hipócrita y decir que creo en algo cuando la verdad es que no lo hago. El fútbol es mi religión′.

Isaías: La salvación fuera de nosotros mismos

La religión es un tema del que puede hablar cualquier persona y un tema que puede reducirse al mínimo en caso de que moleste. Muchos aseguran entender perfectamente las razones por las que unos se acercan y otros se alejan a las diferentes religiones, pero un estudio objetivo pone fácilmente de relieve que no existe realmente un mismo patrón común a todos los casos.

El periodista Steve Turner sigue habitualmente la pista de músicos de rock cuya búsqueda espiritual es particularmente popular. Me llama poderosamente la atención sin embargo que confiese no conocer a Dio, salvo por haber oído por la radio la canción con la que tituló su libro ′Hungry for Heaven′. Personalmente creo que la búsqueda espiritual es una pista falsa y un callejón sin salida, para aquellos que buscan el verdadero sentido de la fe.

Si somos honestos tenemos que reconocer que el papel que juega la persona en su experiencia religiosa no es precisamente el de director. No tenemos el control total sobre qué vamos a creer o sobre qué no vamos a creer. Y eso es realmente esperanzador. Porque si hay algo de valor en la religión eso debe ser necesariamente algo que nos sobrepase.

Ronnie James Dio decía que lo que le atraía del Arco Iris como símbolo recurrente, era lo sublime que parecía a nuestro lado, ¿por qué no le parecía sublime Jesús, aquel que estaba detrás de esa primigenia forma de comunicación? Obviamente no le veía.

′Gruñimos como osos todos nosotros′ - exclamaba el profeta Isaías- , ′Y gemimos lastimeramente como palomas; esperamos justicia, y no la hay; salvación, y se alejó de nosotros. Porque nuestras rebeliones se han multiplicado delante de ti, y nuestros pecados han atestiguado contra nosotros; porque con nosotros están nuestras iniquidades, y conocemos nuestros pecados′.

Si la fe no sobrepasa aquello que es capaz de hacer el hombre por sí sólo, los cristianos son los más dignos de lástima en el planeta Tierra según el apóstol Pablo. Pero la cuestión de la religión realmente importante entonces es , ¿pediremos perdón y socorro específicamente a Jesús, a aquel que no vemos y a aquel que puede salvarnos desde fuera de nosotros mismos?

Les Carlsen, el mencionado vocalista de Bloodgood, ha dejado un muy interesante mensaje sobre Jesús a aquellos que sigan interesados en la vida y la muerte, en este video grabado junto al ataúd de su propio hijo, a quien perdió recientemente. A él, ¡gracias!

MÚSICA Ronnie James Dio Escrito por el () . Hasta el día de hoy esta página ha tenido 1666 visitas. Puedes seguirle también en .


PALABRAS CLAVE:

TRADUCCIÓN AUTOMÁTICA DE GOOGLE:

Escucha y descarga cientos de PODCASTS


DÉJANOS TU OPINIÓN



ESCRIBE AQUÍ TU COMENTARIO (ÚNICO CAMPO OBLIGATORIO)

TU NOMBRE

EMAIL (NO SE MOSTRARÁ)

ENVIADME NOTIFICACIÓN DE OTROS COMENTARIOS:
NO

Por razones de seguridad, por favor, escribe las letras y los números de la imagen anterior en el siguiente recuadro.

¡Gracias!