George Michael: La esperanza de la última Navidad

Barcelona, 2 de diciembre de 2017. El célebre estilista Fadi Fawaz se despertó animado la mañana del 25 de diciembre de 2016. Tenía la idea de celebrar la comida de Navidad que había planeado con su pareja y durante una hora trató de despertarlo sin éxito en la cama que habían compartido. Los episodios precedentes de depresión y consumo de drogas le hicieron creer que podía estar inconsciente, pero cuando llamó al servicio de urgencias, ya había llegado a una conclusión más realista: ′¡¡Está muerto!! -dijo por teléfono sobresaltado- ¡Está azul y no se mueve!… es George Michael, George Michael ¡el cantante!′.
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Parece una oscura coincidencia que el autor del célebre villancico ′Last Christmas′, que significa en inglés ′la última Navidad′, dejara este mundo justamente un día de Navidad. El forense tardó tres meses en aceptarlo, pero la realidad es que murió de forma natural, a causa de un paro cardiaco mientras dormía. El cantante londinense había cumplido 53 años, a pesar de que desde que era niño, se había convencido a sí mismo de que iba a tener una muerte violenta. La vida es así muchas veces, ¡está llena de sorpresas!

Los encuentros y desencuentros de George Michael

Nadie habría imaginado tampoco que aquel niño obeso y marginado llamado Georgios Kyriacos, hijo de emigrantes de la religiosa Chipre, que cantaba himnos de la iglesia de Inglaterra, acabaría convirtiéndose en mega estrella de adolescentes en Wham!. Fue en 1984 cuando el cantante y activista Bob Geldof le pidió la colaboración de George Michael para la grabación del villancico "Do They Know It′s Christmas?". La canción sería días después la inspiración para la campaña ′We are the world′ y es todavía hoy uno de los tres singles de Navidad más vendidos de toda la historia. La versión de estudio incluía frases cantadas intermitentemente por Sting de The Police, Bono de U2 o Boy George entre muchos otros pero la frase que nos invita a orar fue reservada precisamente para George Michael. Un centenar de músicos la cantaban delante de 72.000 personas reunidas en el estadio de Wembley y Bono compartía su micrófono con muchos otros como Paul McCartney de The Beatles o Freddy Mercury de Queen. George Michael, mientras tanto, se agarraba al suyo para cantar otra vez las mismas palabras "ora, ora por los demás".

George Michael continuaría utilizando profusamente la iconografía cristiana, especialmente en ′Faith′, el disco que le dió la fama en solitario en 1987. Se cumplen ahora los 30 años pero algunos todavía podréis recordarlo. Ser número uno en ventas en Estados Unidos de América no es todavía fácil para un artista inglés y como le ocurrió también a los norteamericanos Prince, Madonna o Terence Trent D’Arby, su explícita religiosidad no le libró de sufrir los peores deseos de algunos cristianos. Era difícil saber cuál de sus atrevimientos era el más transgresor: componer música de negros siendo blanco, no definirse sexualmente o hacer alarde de su atractivo aspecto físico.

Apenas hace unos días un joven de 23 años llamado Ben Gittany causó daños a un mural expuesto en honor de George Michael alegando que la pintura era sacrílega y que tenía derecho por estar ′defendiendo su religión′. No es exactamente una excepción. Cuando el artista fue ingresado por neumonía en 2011, alguien bajo el nombre de Keith de ′Christians for a Moral America′ hacía en Twitter un llamamiento a ′orar por la muerte de George Michael′.

Dios aparecía de forma recurrente vinculado a diferentes formas de amor en canciones suyas como ′You have been loved′ o ′Jesus to a child′. "Sé ciertamente que hay muchos cristianos fieles, son gente maravillosa, hombres y mujeres compasivos que hacen uso de lo mejor de esa religión para vivir vidas admirables, generosas y llenas de amor′ -aseguraba George Michael después de abandonar el hospital. ′Pero en mi opinión hay otros que utilizan sus retorcidas interpretaciones de viejos textos de las Escrituras, como una patética excusa para comportarse como jodidos bastardos".

El origen del conflicto y las oraciones de Mike Brown

George Michael había adquirido gran parte de su éxito gracias a la simulación. Había interpretado el papel de un heterosexual seductor de mujeres unas veces alrededor de un árbol de Navidad y otras veces como motero americano alrededor de una gramola. Dejó de tener éxito a medida que tomaba autonomía en las decisiones sobre su música pero para entonces ya se había convertido en icono del movimiento gay y se había precipitado en una lucha encarnizada contra la política fundamentalista de los Estados Unidos de América.

El cantante confesó a la revista Advocate en el 2005 que su recuerdo de Dios durante la infancia era el de ′una presencia que se desvanecía′, como una mera idea limitada a un concepto socio-político del pasado de Inglaterra. En el artículo George Michael se ufana de no haber pisado la iglesia durante años, hasta que después de una larga jornada de fiestas, buscó en una de ellas el refugio del frío. Fue también inevitablemente durante una madrugada de Navidad.

Mike Brown también empezó su formación musical en la iglesia de Inglaterra. Su padre le había animado a utilizar la guitarra cuando cumplió los siete años y cuando se cruza con George Michael ya tenía una larga y reconocida carrera profesional. Había ganado prestigio como músico de sesión para músicos de gospel, pero también para músicos de pop como Cliff Richard, Quincy Jones o Stevie Wonder. El testimonio que ha dado recientemente el guitarrista a la revista Premier, aporta una nueva dimensión al perfil que daba George Michael de sí mismo.

Según el guitarrista Mike Brown durante la mayor parte de las 110 actuaciones que compartieron durante 4 años, George Michael le llamaba para que orase por él continuamente. Desde que se enteró de que era creyente, no importaba demasiado si estaban de gira o en el estudio, George Michael le hacía preguntas sobre la fe o sobre Dios. Estaba inquieto y quería saber. Lo que pasa es que para todos ¡es difícil mostrar vulnerabilidad en público! "Al final -decía Mike Brown- tenemos una opción. La opción de ser salvos o de no serlo. Pero al menos puedo decir que definitivamente él sabía quién era Jesús".

El renacimiento de Terence Trent D’Arby

En la Navidad de 1988 las listas de éxito de todo el mundo estaban dominadas por George Michael, pero también por otros americanos como Michael Jackson, Whitney Houston y Terence Trent D’Arby. Un millón de copias del primer disco de Terence Trent D’Arby se vendió en sólo los tres primeros días de su publicación, obviamente gracias al atractivo físico del artista y a la campaña de marketing de la discográfica que le había precedido. Lo que no quiere decir que Terence Trent D’Arby no tuviera talento artístico. Terence Trent D’Arby tenía mucho talento, ¡el problema era él mismo!

Francis Howard tuvo a Terence Trent D’Arby en Manhattan, New York, de una relación extramatrimonial con un hombre casado, un descendiente de emigrantes protestantes de Irlanda. Ella cantaba gospel y cuando se casó con el reverendo pentecostal James Benjamin Darby, Terence Trent D’Arby pasó automáticamente a formar parte de una familia donde él era inevitablemente la nota discordante. No sólo la ilegítima forma de ser gestado daba testimonio en su contra, ¡también su piel clara le traería problemas en el colegio! ′Haz una oración por mi madre. Haz una oración por mi padre. Haz una oración por mis hermanos. Pero sobre todo, por favor, haz una oración por mi′ - cantaba en ′If You All Get to Heaven′.

Había fracasado en la escuela de periodismo, en el ejército y en el boxeo antes de ser fichado por Columbia. Cuando graba su primer disco "Introducing the Hardline According to Terence Trent D′Arby", el cantante creía ser la reencarnación de John Lennon. Lo había entendido gracias a un sueño que había tenido la noche antes de recibir la triste noticia de la muerte del famoso Beatle. Creía hacer una música del calibre de los mejores discos de The Beatles y desde el principio se enfrenta a las decisiones de Columbia. Llevó por ello al límite sus provocaciones, como la de crucificarse en el escenario para denunciar la falta de libertad creativa.

"La música gospel es la música que menos me gusta de todas′ - aseguraba Terence Trent D′Arby a la revista Rolling Stone. ′Respeto a mis padres por lo que creen y sé que mi padre es un hombre sincero; no es como Jimmy Swaggart. Mi padre siempre ha practicado lo que predica. Pero creo que lo malo es cómo la Biblia se ha usado para golpear a mucha gente en la cabeza -manteniendo diferentes razas y culturas fuera de juego, perpetuando y justificando guerras y muerte, el Holocausto y el Apartheid′.

Terence Trent D’Arby no siguió los consejos de su discográfica, grabó lo que se le apetecía y llamó la atención de George Michael, que haría lo equivalente con su segundo disco y recogeria la misma falta de éxito. Terence Trent D’Arby tituló el suyo ′Neither Flesh Nor Fish′, donde abandona la música pop para experimentar precisamente con el gospel -del que tan mal había hablado justo el año antes- pero también con el funk, el avant-garde y los sonidos de Oriente Medio propios de la última época de The Beatles. Esto ocurre antes de que cayese en una larga espiral de depresiones, que le han mantenido oculto durante la mayor parte de su carrera. Su renacimiento ha coincidido recientemente con otro de sus sueños, donde un ángel le ha pedido que considere muerta su vieja vida ¡y cambie su nombre a Sananda Maitreya!

En 1987 Terence Trent D’Arby quería mucho a las mujeres y tuvo más de las que podía contar. Los seres humanos somos después de todo unas criaturas muy especiales. Podemos ser capaces de llegar a la Luna y derrumbarnos luego al encontrarnos solos. "Brilla en tu luz′ -canta acapella Terence Trent D’Arby, sobre una de sus preciosas melodías gospel- ′Guíame a tu hogar. Aunque los niños negros mueran de hambre, aunque el Apartheid sea un problema mayor, todo lo que sé es que estoy solo…. Y necesito estar con alguien, esta noche".

Una Navidad muy especial para Michael Hutchence

Los más recientes estudios aseguran que el invierno está lejos de ser la época de mayor índice de suicidios. La psicóloga clínica Linda Blair aseguró recientemente, eso sí, poder probar que las canciones de Navidad ¡afectan negativamente sobre la salud de los que la escuchan! Muchas es verdad que parecen estar grabadas con esa intención. Además los eventos familiares despiertan lo mejor y lo peor de cada uno de nosotros. Los gobiernos puede que ayuden a los ejércitos a dejar las armas durante una Nochebuena pero ¿cómo conseguir que hagan lo mismo con las relaciones familiares?

El vocalista australiano Michael Hutchence no había crecido en el entorno de una familia religiosa, pero su grupo INXS ocupaba la quinta posición en la mencionada lista de éxitos de Billboard en 1988. Diez años después el carismático y depresivo Michael Hutchence estaba planeando abandonar a la presentadora inglesa Paula Yates, que había convertido en madre de su única hija, cuando todavía era la esposa de su buen amigo Bob Geldof - el mencionado compositor del villancico "Do They Know It′s Christmas?" . Había pasado sólo un año de aquello pero la relación que mantenía paralelamente con la modelo Helena Christensen le hacía difícil a Michael Hutchence decidir con quién pasar las fiestas.

La noche del 22 de noviembre de 1997 había vuelto a Sydney, su ciudad natal, donde sin embargo se sentía completamente solo. En su habitación del hotel Ritz-Carlton, en la bulliciosa y paradisiaca Double Bay, dejó escritas unas inacabadas líneas que empezaban diciendo: "Mira la basura que estás creando / Mira la basura que cruza tu cara / Toda la amargura se ha empezado a hacer evidente...". Pasadas las 4:50 de la madrugada cogió su cinturón de piel de serpiente, lo ató alrededor de su cuello por un lado y lo ató a la puerta por el otro. Muchos de sus amigos como Bono de U2 aseguran que fue un accidente, que fue un error mientras buscaba ese placer que muchos encuentran en el estrangulamiento.

El cuerpo de Michael Hutchence fue en cualquier caso encontrado sin vida a las 11:50 de la mañana siguiente. Tres años después una sobredosis se llevó también la vida de la madre de su hija. Su traicionado amigo Bob Geldof, que había asumido en 2004 la custodia de todos los hijos propios y ajenos, perdió perplejo también de una sobredosis a Peaches, su hija de 25 años. Porque muchas veces no es tanto que la vida esté llena de sorpresas, sino más bien que desde el principio ¡no queremos aceptar que va a ser tan predecible!

Un documental titulado ′The Last Rockstar′ acaba de hacer públicos muchos detalles inéditos sobre los últimos días de la vida de Michael Hutchence. Muestran a un hombre hambriento de salvación a pesar de haber interpretado su papel a la perfección y a una familia desolada que se despide de sus cenizas usando como fondo musical el emotivo himno Amazing Grace.

Esperando la última Navidad

La Navidad es como un imán al que pocos pueden resistirse. Después de siglos de Ilustración no hay discográfica por muy comercial o vanguardista que sea, que no haya publicado al menos una colección de canciones para Navidad. La serie ′A Very Special Christmas′ comenzó precisamente aquel 1987. Es verdad que la motivación comercial es inevitable pero, ¿acaso era desinteresada la motivación de los pastores que fueron a ver a Jesús? Me llama poderosamente la atención que en los Evangelios no se menciona a los pastores después de aquella primera visita que hicieron la noche que nació Jesús. Tampoco se habla más de los magos. ¿Acaso les supo a poco lo que vieron en aquel niño?

El músico y productor Paul O′Neill tenía en Trans-Siberian Orchestra uno de los negocios más rentables alrededor de la Navidad, hasta que este año ha perdido su vida accidentalmente en la habitación de su hotel en Florida. Según el forense su cadáver tenía una cantidad demasiado alta de metadona, codeína, diazepam y doxilamina. La Navidad sigue hoy atrayendo de forma sorprendente a gente especialmente ajena a la religión, muchos de los cuales se sienten decepcionados. Es al fin y al cabo el anuncio de un reino inacabado. Es justo ese elemento incompleto, lo que nos hace gemir insatisfechos después de cada celebración. Esta próxima Navidad será la última para muchos otros, pero según la promesa de aquel Jesús llegará un día en el que ese reino se mostrará completo.

Ese día la sangre que derramó aquel niño siendo ya adulto, siendo ya abandonado por todos, servirá para pagar la entrada de muchos pastores y magos, muchos cojos, mancos y ciegos, que el Señor ha ido buscando por los caminos. Caminos que, como decía Sören Kierkegaard, puede que recorrieran creyendo haberlo hecho en soledad, creyendo haber sido también abandonados por todos. Los invitará a entrar precisamente a ellos. No como aquel que llama casi sin querer ser oído, sino rogando, insistiendo y empujando si es necesario. Empujando pues bien sabe el Señor que no lo saben, ¡lo triste, es que no lo saben!: Que nada de lo que aquellos desgraciados ha vivido antes, tiene parecido a la maravilla que les espera en esa última celebración.

Cuando Jesús inicia su ministerio vuelve a Nazaret, donde se había criado y donde menos crédito tenía de las masas. Cuando estando allí le invitan a leer las Escrituras, aquel que no tenía según el profeta Isaías atractivo para que le deseemos, elige esta parte, asegurando para escándalo de todos, que con su ministerio estas palabras se cumplían finalmente:

El Espíritu del Señor está sobre mí,
Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres;
Me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón;
A pregonar libertad a los cautivos,
Y vista a los ciegos;
A poner en libertad a los oprimidos;
A predicar el año agradable del Señor

MÚSICA George Michael Escrito por el () . Hasta el día de hoy esta página ha tenido 628 visitas. Puedes seguirle también en .


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