Ben Harper: Una confusa espiritualidad

Madrid, 3 de mayo de 2005. Este fin de semana se ha celebrado en el parque del Soto de Móstoles la octava edición del Festimad. A la cabecera de cartel, este año estaba el artista afroamericano Ben Harper, que ha comenzado así en España su nueva gira por Europa. El músico californiano acostumbra a dar largos conciertos en los que hace una auténtica exhibición de rock, blues, reggae e incluso country, con unas letras místicas que acompaña hasta con quince instrumentos diferentes y todo tipo de guitarras. Este cantautor de Los Ángeles de 34 años, está casado con la actriz Laura Dern y ha publicado ya seis discos con el sello Virgin, en los que muestra una confusa espiritualidad, que nos deja con más preguntas que respuestas…
Escrito por .



′No pretendo que mi religión sea mejor que la de nadie′, dice Harper. Ya que ′nadie tiene derecho a decir que su conexión con Dios es mejor o más sincera que la de otras personas′. De hecho, afirma: ′no me gusta la religión, sólo amo a Dios′. Para él, ′puedes ser judío, budista, rasta, lo que quieras′, pero ′esta tierra no fue creada para forzarnos a creer en nada′. Puesto que ′las religiones son a menudo un insulto a Dios′. Además Harper piensa que ′nadie cree en una sola cosa′. Ya que ′hay diferentes creencias, y cada persona tiene el derecho a creer en uno o varios dioses′. Así que ′puedes tomar un poco de sabiduría de todos los sistemas que existen, combinarlos en uno y establecer tu comunicación personal con el Todopoderoso de esta manera′.

Soy un hombre temeroso de Dios.
Busco la mano de mi Dios.
Soy un hombre temeroso de Dios.

Dime qué da a uno el derecho
a decir que su Dios es mejor que el de otro.
¿No tenemos todos derecho
a buscar a Dios por nosotros mismos?
(God Fearing Man)

Esta fe sincrética hace que a veces Harper se presente como un católico y otras incluso como rastafarí. Ya que para este músico californiano, Bob Marley era algo más que un hombre′. Para él,′representa un dios vivo′. Y no tiene miedo de decir incluso: ′Yo pertenezco a su iglesia′. Dedica por eso una canción a la ganja, la práctica religiosa jamaicana de fumar marihuana (Burn One Down). Aunque en otras ocasiones se distancie de esta secta, no sólo en apariencia (ya que carece del peinado rasta), sino en el relativismo por el que al mismo tiempo cree que ′hay tanta sabiduría en Ala y el Islam como en JAH y el rastafarianismo′. Todas estas son afirmaciones difíciles de conciliar, pero él cree que ′hay maravillas en todas′ estas creencias.

La impresión que uno tiene es que el suyo es uno de esos casos en que alguien se ha creado una ′religión a la carta′, en la que mezcla todo aquello que le interesa sin orden ni concierto. Aunque en otras ocasiones parezca tener momentos de lucidez, como cuando dice que ′todo el mundo cree en algo, y expresamos esa creencia como podemos′. Ya que ′algunas personas no tienen necesidad de expresarlo′. Puesto que ′creen en silencio, calladamente′. Por lo que ′incluso para los ateos, creer es creer que no crees′. Es por eso que él cree que ′Dios ama a los ateos′.

Pero otras veces su discurso es tan vacío y lleno de frases pomposas, que nos recuerda en lo que se han convertido las declaraciones de otro cantante de origen cristiano como el irlandés Bono de U2, que ha convertido su fe en un humanismo ya imposible de distinguir del lenguaje de cualquier mitin de Izquierda Unida. Aunque es curioso que estos artistas, cuando menos te lo esperas siempre tienen alguna frase que te conmueve profundamente por su luz espiritual. En ese sentido he de decir que me emociona escuchar a Harper decir: ′Yo nunca hablaría de Dios sin tener necesidad, sólo cantaría sobre Él, cantaría dándole gracias y alabanzas′. Porque ¿qué es el cristianismo al fin y al cabo sino adoración? Entonces es cuando pienso aquello de si ′de lo que hay en el corazón, es de lo que habla la boca′… ¿No estaremos entonces ante una fe verdadera, aunque confusa? Pero el problema es siempre, ¿cuál fe?

¿SON TODAS LAS RELIGIONES IGUALES?

Dime, ¿por qué camino vas?.
Dime, ¿a quién irás,
cuando la luz se vaya.
Oigo a alguien llamándome.
Con tantos caminos para seguir,
sólo uno puede hacerte libre.
Sólo hay un camino,
un camino a la libertad,
sólo uno.
(Ben Harper, One Road To Freedom)

La idea de que todas las religiones llevan a Dios es indudablemente atractiva, pero ¿cómo puede ser igual un Dios que manda la guerra santa que Aquel que muere en nuestro lugar? Hay aquí un problema lógico: ¿cómo puede ser que todos los caminos vayan al mismo sitio? O ¿es que decimos que todas las religiones son iguales, para no tener que molestarnos en tener que profundizar en ninguna? En un mundo lleno de tantas ideas y religiones, ¿cómo podemos saber dónde está la verdad?

Son muchos los que hoy en día dicen que aunque no creen en ninguna religión en particular, toman los mejor de cada una, para formar su propio credo personal. Esto está muy de acuerdo con una época de relativismos y sincretismos como la nuestra, donde no hay blanco ni negro. Todo depende… Y la única virtud es la tolerancia.

Esto da además una cierta apariencia de humildad. Ya que no hay duda que es atractiva la idea de Gandhi de que ′el espíritu de las religiones es uno, pero aparece en multitud de formas′. Por lo que ′la verdad no es propiedad exclusiva de una única Escritura′. Para él, ′Jesús es tan divino como Krishna, Rama, Mahoma o Zoroastro′.

Esta idea es bonita, pero eso no quiere decir que sea verdadera. A todos nos gustaría que esto fuera así, pero si pensamos un poco, vemos que la cosa no tiene mucho sentido. ¿Cómo pueden ser todas las religiones iguales, si tienen puntos de vista, no sólo diferentes, sino opuestos sobre Dios, el mundo, el mal, la muerte, la justicia, la salvación y tantas otras cosas?

Hay una clara superficialidad en este tipo de comentarios. ¿Cómo va a ser lo mismo la deidad hindú que es politeísta, o sea plural e impersonal, que la del Islam, una y personal? Si el Dios de los judíos ha creado el mundo, la divinidad budista no ha creado nada. No es lo mismo la evangelización que la guerra santa, la reencarnación, que la resurrección, el nirvana que el juicio...

Buda cuenta una historia muy parecida a la que Jesús cuenta en los Evangelios sobre ese hijo que se fue de casa, perdiendo todo lo que tenía. Pero hay una gran diferencia. En el relato de Buda, cuando vuelve a casa, tiene que pagar por todo lo que ha hecho, según la ley del karma, de causa y efecto. Mientras que en la parábola de Jesús recibe una fiesta, siendo perdonado por la gracia del Padre, su amor inmerecido.

EL PODER DEL EVANGELIO

Hará a un hombre débil fuerte,
hará caer a un hombre poderoso.
Llenará tu corazón y manos, o te dejará sin nada en absoluto.
Es ojos para el ciego y piernas para el cojo.
Es amor para el odio y orgullo para la vergüenza

Es el poder del evangelio.
Es el poder poderoso.
Es el poder del evangelio.
(Ben Harper, Power of the Gospel)

No todos los caminos van a Roma, ni todas las religiones llevan a Dios. Van de hecho a lugares muy diferentes: extinción o salvación, perdón o castigo, conocimiento personal o disolución en un todo… No le hacemos ningún bien a nadie, diciendo que da igual lo que crea o lo que piense. Cuando andamos como ciegos, al borde del precipicio, no hay mayor cinismo que decir: ′no importa el camino que vayas′. Necesitamos conocer la verdad.
Si creemos que Dios existe y ha hecho todas las cosas, Él está entonces más allá de nuestra mente e imaginación. ¿Cómo podemos llegar entonces a conocerle? Es por eso que muchos se hacen un dios a su imagen y semejanza. Un dios que podamos comprender y manejar a nuestro antojo. Pero ¿es ese el Dios verdadero?

′¿A qué, pues, me haréis semejante, o me compararéis?, dice el Santo′, pregunta el Dios de la Biblia por medio del profeta Isaías (40:31). Ninguna religión, en ese sentido como esfuerzo humano, nos puede llevar a Dios. Si Él no toma la iniciativa, no podemos saber nada de Él. Necesitamos su revelación.

La pregunta entonces no es si creemos en Dios, sino en qué Dios creemos. Ya que por lo tanto nuestro problema no es tanto saber si Dios existe, sino si Dios ha hablado. ¿Por qué sino cómo sabemos de qué hablamos cuando hablamos de Dios?

Es por eso que nuestro conocimiento se ha de basar en la Revelación de Dios. Para verdades divinas, necesitamos certezas divinas. Y en ese sentido el cristianismo es diferente a cualquier otra religión, ya que no es la historia de hombres que buscan a Dios, sino de un Dios que busca a los hombres. La Biblia le dice por eso al hombre cosas muy desagradables, que nunca pudiéramos haber imaginado por nosotros mismos.

Dios nos dice que no amamos, como debiéramos. A Él en primer lugar, ya que somos ′enemigos′ suyos ′en nuestra mente, haciendo malas obras′ (Colosenses 1:21). No tenemos un corazón de oro, como pensamos, sino que es ′engañoso, más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?′, dice Jeremías (17:9). No andamos en busca de la luz, sino que amamos más las tinieblas, porque hacemos cosas malas (Juan 3:19). ′No hay justo ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios′ (Romanos 3:10-11).

No podemos llegar a Dios, pero Él si puede llegar a nosotros. Y lo ha hecho en primer lugar hablando. Porque Él está ahí, pero no está callado. ′Habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras′, ahora nos habla por medio de su Hijo (Hebreos 1:1-4). Jesucristo es la Palabra del Dios vivo, porque Él mismo es Dios (Juan 1:1). No hay nada de Dios que no veamos en Él, y nada de Él que no sea de Dios.

Jesús no mostraba la verdad, como Buda apuntando al Camino, sino que Él mimo dice ser el Camino, la Verdad y la Vida misma (Juan 14:6). Es por eso que su muerte es algo tan especial. Porque la muerte de cualquier fundador de una religión es la pérdida de un sabio, pero la muerte de Cristo tiene significado eterno.

Pero la buena noticia del Evangelio es que Él no está muerto, sino que vive. Ya que la tumba de Mahoma es hoy lugar de peregrinación, pero la de Cristo está vacía. Resucitó y subió a los cielos, de dónde también ha prometido volver. Por lo que la verdad no está en ninguna religión, sino en el Cristo vivo. ¿Conoces su Palabra? ′Porque hay un solo Dios, y un solo mediador ente Dios y los hombres, Jesucristo hombre′ (1 Timoteo 2:5). ¿Confías en Él, o en ti mismo? Porque ′en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, en que podamos ser salvos′ (Hechos 4:12).
Entrelíneas

MÚSICA Ben Harper Escrito por el () . Hasta el día de hoy esta página ha tenido 6404 visitas. Puedes seguirle también en .


PALABRAS CLAVE:

TRADUCCIÓN AUTOMÁTICA DE GOOGLE:

Escucha y descarga cientos de PODCASTS


DÉJANOS TU OPINIÓN



ESCRIBE AQUÍ TU COMENTARIO (ÚNICO CAMPO OBLIGATORIO)

TU NOMBRE

EMAIL (NO SE MOSTRARÁ)

ENVIADME NOTIFICACIÓN DE OTROS COMENTARIOS:
NO

Por razones de seguridad, por favor, escribe las letras y los números de la imagen anterior en el siguiente recuadro.

¡Gracias!